Polvo del Camino/ Max Ávila
De verdad os digo que, a pesar de tantas decepciones, experiencias y demás, seguimos siendo
ingenuos. Creímos que soberbia, despilfarro, hipocresía y demagogia dejarían de caracterizar a
los impartidores de justicia y nada, porque a unos cinco meses de tomar posesión los nuevos
ministros de la SCJN mostraron el verdadero rostro al imitar actitudes y vanidades de
aquellos(as) a quienes criticaron precisamente por sus excesos neoliberales.
Estará usted enterado que los tales funcionarios estrenan camionetas Jeep Gran Cherokee
cuyo costo por unidad es cercano a cuatro millones de pesos incluido el blindaje aplicado
quesque por “razones de seguridad” o lo que llaman “protección institucional”. Al respecto no
hay noticias de amenazas, persecuciones u otras evidencias de riesgo personal en el
desempeño de su tarea que por lo que vemos, no está precisamente ligada al pueblo si
consideramos que pa’ pronto y en la primera oportunidad, aparecen como integrantes de una
clase privilegiada muy alejada de la desgracia y el sufrimiento del ciudadano de a pie. Son los
nuevos ricos de la generación que dice “velará y salvará a los pobres”.
Nada que ver con AMLO quien conserva el Jetta de modelo muy pasado pero pagado de su
bolsillo en el que, por cierto, se hizo acompañar de Felipe VI cuando el rey de España asistió a
la ceremonia de protesta presidencial. Detalle aparte fueron los esfuerzos del personaje por
acomodarse en el cochecito dada su alta estatura. Es de suponer que AMLO lo hizo a propósito
para recordarle que la gachupinada tiene pendiente el pedir perdón por las masacres, saqueos
y daños de todo tipo causados por la invasión, dominio y explotación de 300 años a la patria
mexica.
Ha de saber que ya “entrao” en gastos el poder judicial (así en minúsculas), adquirió otros
vehículos, desde luego de tecnología última generación, con valor global de 250 millones
destinados a algunos consentidos de la institución que, por lo mismo, deben gozar de amistad y
alta estima de quienes a través de sospechoso voto alcanzaron mayúscula influencia que les
permite disponer de los dineros públicos de la forma en que les manda su regalada gana.
(Nota: estuve tentado a escribir “su rechingada gana” pero me ganó el pudor y el recuerdo de
mi sagrada abue que siempre aconsejaba no emplear malas palabras “porque era caer en
pecado mortal”).
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El asunto es que los integrantes de la SCJN nos tomaron el pelo. En especial el presidente
Hugo Aguilar Ortiz, el abogado indígena, oaxaqueño él, de 53 años que presume ser el
segundo de su origen que ocupa el cargo, nada menos que después de Pablo Benito Juárez
García. Ya se removerá en su tumba el Benemérito si acaso y por obra de la inteligencia
artificial le llegaran noticias del engañoso comportamiento de su paisano, el mismo que
prometió humildad y entrega total a la causa de los marginados, además de sobriedad,
austeridad y lo que sigue, en el manejo de los respectivos recursos. Ahora sabemos que fue
puro cuento.
De manera que los ministros de la SCJN pronto olvidaron las promesas de campaña para
obtener el puesto. Resultaron igualitos que los y las anteriores, o “pior”, en el entendido de que
aquellos(as) no ocultaban sus complejos de grandeza, abusos y desorden administrativo en
tanto que los actuales se disfrazaron de modestia hasta lograr sus propósitos que alcanzados,
se muestran totalmente contrarios a los ideales de igualdad y justicia social de la 4T. En este
sentido ni como negar el daño causado a la república que confiada creyó en los y las que
llegaron cubiertos con falsa máscara de sinceridad…Le digo, ya no hay moral.
SUCEDE QUE
Doña Claudia no pudo escoger mejor lugar que Tamaulipas para reiterar la soberanía e
independencia de México, sea justo en la frontera con los EU que visitara el fin de semana
portando buenas noticias concretadas en obras que, gestionadas por Américo Villarreal Anaya
son de indudable beneficio para la población: remodelación de carreteras, escuelas, viviendas,
proyectos hidráulicos hechos realidad, etc, y sobre todo, demostración de cariño, respeto y
apoyo a la entidad y sus autoridades. Que la presencia de La Jefa se repita muchas veces
porque significa mejores condiciones de vida para las familias olvidadas por el régimen del
pasado inmediato…ahí les hablan panistas.
Y hasta la próxima.





