Cynthia Gallardo
La Razón
Ante el avance legislativo para reducir la jornada laboral en México a 40 horas, la CANACO SERVYTUR Tampico advirtió que sin apoyos reales, el cambio puede traducirse en cierres de negocios familiares y pérdida de empleos formales en el sector comercio y servicios.
La cámara pidió una transición con incentivos para que la reforma no empuje a la informalidad.
La propuesta central del organismo es que el gobierno subsidie el costo a partir de la hora 41, de modo que el Estado absorba parte del tiempo extra y se amortigüe el impacto en la nómina.
El planteamiento se impulsa en coordinación con la CONCANACO SERVYTUR y la ANEF G32, para que la legislación secundaria no ahogue al pequeño comercio.
“El debate no es “sí o no” al bienestar laboral, sino cómo se implementa para que funcione en la vida real sin empujar a los negocios a la informalidad”
El organismo empresarial fijó postura sobre la reforma; advirtió que una aplicación rígida golpeará al comercio local y al turismo en Tampico, en un contexto de presiones acumuladas por el alza del salario mínimo y reformas previas como la “Ley Silla” y el aumento de vacaciones que han elevado costos laborales y reducido la creación de empleos formales, con pérdida de registros patronales ante el IMSS.
Entre las claves técnicas propuestas, se encuentran: subsidio desde la hora 41; flexibilidad operativa (ampliar horas extra de 9 a 12 semanales mediante acuerdos); control digital de jornada; régimen especial para MiPyMEs; banco de horas para picos estacionales; y certeza en el descanso semanal.
Para el comercio local, la prioridad es simple: mantener la cortina arriba mientras se protege el empleo formal.





