INTRÍNGULIS / JUAN CARLOS LÓPEZ ACEVES
Otro de los personajes del gobierno del presidente, LÓPEZ OBRADOR, que sale bien librado en el libro de JULIO SCHERAR IBARRA, es el ex Secretario de Seguridad ALFONSO DURAZO MONTAÑO, a quien califica como un “tipo con un muy buen discurso y gran capacidad organizativa” (p.133).
Es “una persona muy atrevida, hábil, capaz y que daba seguimiento riguroso a los problemas de seguridad”, considera SCHERER IBARRA sobre el actual Gobernador de Sonora
“Durazo hacía un gran papel, yo le ayudaba muchísimo”, sostiene SCHERER IBARRA más adelante (p.157), sobre quien fue un personaje muy cercano a LUIS DONALDO COLOSIO MURRIETA, que abandonó al PRI para luego ser el Vocero y Secretario Particular del presidente VICENTE FOX QUESADA, cargo al que renunció en junio de 2004.
En 2006, DURAZO MONTAÑO sería candidato a senador por el PRD, siendo LÓPEZ OBRADOR abanderado presidencial de este partido, y en 2012 fue coordinador estatal en Sonora de la coalición “Movimiento Progresista”, que integraron el PRD, PT y MC, que postuló a AMLO a la presidencia de México, mientras que ALFONSO llegó a la Cámara de Diputados siendo parte de la bancada naranja, para luego migrar a la de MORENA.
Posición diametralmente opuesta a la que SCHERER IBARRA narra sobre MANUEL BARTLETT DÍAZ.
Al hablar sobre el equipo de gobierno de AMLO, en 2018, cuenta que “Todo parecía normal, salvo por esa designación. Bartlett había sido Secretario de Gobernación, gobernador de Puebla y antes Director de Investigaciones Políticas. Y ahora lo iba a colocar en la Comisión Federal de Electricidad, un puesto totalmente técnico. La verdad es que llamada mucho la atención. Muchísimo”, dice SCHERAR IBARRA (p.141).
“Todos nos preguntábamos que iba a hacer el licenciado Bartlette…No hubo nueva inversión en electricidad durante todo el gobierno de López Obrador, y todo por elegir a una persona que desconocía el sector”, sostiene acerca de la designación de BARTLETT DÍAZ al frente de la CFE.
Señala que “perjudicó muchísimo al presidente…ocasionó un gran problema con la iniciativa privada” (p.265). Dice que BARTLETT DÍAZ ere “un tipo muy complicado, verdaderamente duro” (p.269).
Agrega que “había una relación muy cercana entre Bartlett y Rocío Nahle. De hecho, creo que en muchas cosas Bartlett manipulaba a Nahle, hacían equipo y para todo estaban juntos. Así se trabajo el tema de la energía en el país”, comenta SCHERER IBARRA (p.270).
Remata diciendo que, a pregunta expresa de quien lo entrevista a lo largo del libro, el periodista JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZ, que la influencia de BARTLETT DÍAZ sobre la Secretaria de Energía fue “toda” (p.271).
“El grueso de la Secretaría de Energía era, por un lado, PEMEX, que no controlaba Rocío, y por el otro, la CFE, que controlaba directamente Manuel. Se hizo una refinería para que Rocío pudiera tener ese empleo” (p.271), dice JULIO SCHERER IBARRA al revelar sus filias y fobias.





