Golpe a golpe/ Juan Sánchez Mendoza
La Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) avanza firme en el
objetivo que su rector, Dámaso Anaya Alvarado, trazó al inicio de su
administración, de transformarla en una institución de educación
superior competitiva, en el ámbito nacional y allende las fronteras.
En lo académico, muestra progresos sustantivos –con la incorporación
de mentores especialistas–, en tanto la demanda estudiantil ha crecido,
por ahora ofrecer niveles más altos de enseñanza.
Allá en el norte y en el sur de la entidad, igual están programadas más
carreras profesionales, en los temas técnicos y sociales.
La instalación de nuevas preparatorias, para la formación educativa de
aspirantes que al terminar ese ciclo cursen carreras profesionales,
significa otro avance sustantivo.
Y, lo mejor, es la trasparencia financiera con que se ha manejado este
Rector.
La universidad rinde cuentas a la Cámara de Diputados y al Congreso
local de sus estados financieros, auditados –considerando que cuenta
con recursos federales y estatales–, sin que, hasta el momento, haya
resultado requerida para explicar su manejo ante las instancias
fiscalizadoras:
1) La Auditoría Superior de la Federación (ASF); y
2) La Secretaría de Finanzas del Gobierno estatal.
Ambas, tienen como función garantizar el ejercicio correcto y legal de
los recursos financieros y patrimoniales de la UAT.
La Asamblea Universitaria –que es el órgano superior de la UAT–. ha
externado unánimemente su aprobación al ejercicio de Dámaso, por lo
que considero una infamia, elucubrada con ‘mala leche’, la
descalificación a su actuación rectoral.
Por cierto, la unidad universitaria entre las autoridades, docentes y
alumnos, procurada por el rector Dámaso Anaya Alvarado, tiene buen
resultado, porque él de (manera personal y con harta sensibilidad)
atiende las demandas e inquietudes de la comunidad docente,
estudiantil y administrativa que puebla las 26 facultades, unidades
académicas y escuelas, instaladas en Ciudad Victoria, Reynosa, Río
Bravo, Matamoros, Nuevo Laredo, Tampico, Ciudad Mante y Valle
Hermoso.
El médico veterinario zootecnista ha acudido a cada centro educativo a
explicar, con lujo de detalles, la modernización de esta institución, que
consiste en ofrecer al alumnado oportunidades de grandes
aprendizajes, proyectos innovadores y una enriquecedora experiencia
con miras a fortalecer su aprendizaje para enfrentar los restos
laborales.
Con esta dinámica, la población universitaria cierra filas con el rector.
Y se percibe un ambiente de tranquilidad y concordia, en bien de esa
comunidad universitaria.
Alcaldesa productiva
Entre Carmen Lilia Cantúrosas Villarreal y la clase política de morena,
hay clara empatía y la coincidencia para impulsar el segundo piso de la
cuarta transformación en Tamaulipas.
Así que la transformación de Nuevo Laredo como el polo de desarrollo
económico más importante del estado, ha posicionado a la munícipe
como una de las mejores del país.
Esto le ha merecido el reconocimiento de sus pares, como la de varios
diputados locales. Pero también, seguramente, abona a la confianza
que le tienen por su labor la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el
gobernador Américo Villarreal Anaya.
Hace poco más de dos semanas, la alcaldesa fue anfitriona de ambos,
en la inauguración de la Agencia Nacional de Aduanas de México
(ANAM).
Obviamente, enseguida se desató la ‘grilla’ en los mentideros políticos,
‘radio pasillo’ y las redes sociales con un tema fuera de época, pero
que ha sido alimentado por quienes se empeñan en adelantar el
rejuego sucesorio de manera irresponsable.
Sin embargo, concediendo, sin admitir, que, Movimiento Regeneración
Nacional (morena) disponga que será mujer la candidata
gubernamental en el proceso electoral que iniciaría en septiembre de
2027, hay todavía cerca de dos años de distancia.
Pero la ‘grilla’ anda al cien.
Más, con la estructura que, soterradamente, está armando la senadora
Olga Patricia Sosa Ruiz, en todo el estado, durante sus constantes
giras de ‘información legislativa’, como bien podrían avalarlo las
servidoras públicas que han sido invitadas a formar parte.
La jugarreta, no la desconocen en Palacio de Gobierno, donde todavía
despachan altos funcionarios afines al proyecto de la legisladora,
operando en favor suyo y, al mismo tiempo, traicionando la confianza
del mandatario.
Como fuere y por más que Olga Sosa quiera colgarse medallas ajenas
en sus actividades públicas constantes, la baraja que, hasta hoy tendría
en su mano morena, consta de cinco cartas: Carmen Lilia, Ninfa Cantú
Deandar y Olga, aunque habría que considerar a la magistrada
presidenta del Supremo Tribunal de Justicia (Tania Gisela Contreras
López) y a la secretaria de Bienestar (Silvia Casas González).
Cierto, quien más experiencia tiene en el terreno político-electoral es la
senadora, pues ha sido diputada local y federal, aunque también ha
sufrido una derrota en su ejercicio, cuando intentó ser alcaldesa de
Tampico.
Carmen Lilia ha sido legisladora local y por segunda ocasión alcaldesa
de Nuevo Laredo, midiéndose en terreno con la operación más sucia
que la gavilla de Francisco Javier García Cabeza de Vaca haya
ejecutado a favor de Yahleel Abdala Carmona, quien hoy es prófuga de
la justicia.
Ninfa, Silvia y Tania, no se han medido en este terreno, pero no obsta,
ese hecho, para descartarlas antes de tiempo.
Correo: jusam_gg@hotmail.com





