JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ CASTRO
EXPRESO LA RAZÓN
Erasmo González Robledo presidente municipal de Ciudad Madero, ratificó que la Playa Miramar
ampliará la certificación internacional Blue Flag y el cumplimiento de la norma mexicana NMX120
en más de mil metros lineales de playa, consolidándose como uno de los destinos
turísticos mejor evaluados del Golfo de México.
Ambos esquemas de calidad ambiental y servicios, garantiza una experiencia de calidad y
sitio seguro que aumenta la confianza y el atractivo para los visitantes.
Contamos con la certificación completa del distintivo internacional Blue Flag, así como con la
norma NMX120, lo que respalda nuestra calidad.
Además, disponemos de más de 1000 metros lineales de playa. El tramo certificado con Blue
Flag comprende 100 metros lineales; sin embargo, la intención del Ayuntamiento es
ampliar esta franja a 200 metros, recorriendo el polígono originalmente contemplado junto a la
escollera hacia una extensión que ya cumple con los criterios establecidos.
Erasmo González hizo énfasis que, en cuanto a la accesibilidad al área, ya cuenta con
infraestructura para personas con discapacidad, por lo que no se exige habilitar un nuevo espacio,
sino mantener los estándares ambientales y de limpieza. “Como ya tienen ahí un tema de
discapacidad, no nos exige tener otra área, sino mantener esa área limpia, medioambiental
correcto y sobre todo seguir cumpliendo las normas que mantiene, en este caso, la
certificación Blue Flag.
Cabe recordar que, durante el proceso de evaluación para ampliar el distintivo en la zona
cercana a las escolleras, se registró la llegada de palizada al sector sur de Playa Miramar, derivado
de lluvias en la región y descargas de cuenca arriba. Pero, esto nunca ha puesto en riesgo la
certificación Blue Flag, certificación que mantiene su seguridad al dar cumplimiento con las normas
que se exigen.
El incremento en el caudal del Río Pánuco provocó el arrastre de material orgánico y
residuos naturales hacia la costa. Aunque esta situación no representó riesgo sanitario para los
bañistas, sí impactó en los criterios de calidad ambiental que exige el programa Blue Flag, lo
que obligó a replantear el punto donde se proyecta ampliar el polígono. La certificación Blue
Flag es un distintivo internacional que se otorga a
playas que cumplen criterios estrictos en calidad del agua, gestión ambiental, seguridad, servicios
y educación ambiental.
Y para conservarla, los destinos deben mantener monitoreos constantes, garantizar accesibilidad,
contar con protocolos de seguridad y promover prácticas sostenibles que protejan el entorno
costero, citó el presidente municipal Erasmo González.





