Oscar Figueroa
La Razón
Un total de 923 edificios de la zona sur han sido revisados para determinar su nivel de seguridad estructural, solo seis fueron catalogados como de alto riesgo.
El coordinador regional de Protección Civil, Rafael Chirinos Aguilar, señaló a Tampico como el municipio que concentra la mayor cantidad de inmuebles vulnerables, debido a su antigüedad y falta de mantenimiento.
“De acuerdo al último reporte de la dependencia, han sido revisados 923 edificios, de los cuales están catalogados de mayor riesgo a menor, de mayor riesgo entre cinco a seis aproximadamente”.
Ante esta situación, las autoridades activaron un programa especial de revisión en el que participan especialistas del Colegio de Arquitectos, la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) y dependencias como Desarrollo Urbano.
El objetivo de las inspecciones es mitigar los peligros en los sectores con mayor incidencia, a diferencia de Ciudad Madero y Altamira, donde la cifra de inmuebles de alto riesgo es menor.
“Hace unos meses, en Tampico se activó un programa de edificio de Tampico donde se conjugaron el colegio de arquitectos, de la UAT, Desarrollo Urbano, Protección Civil y todas las instancias que pudieran estar involucradas, ya que es el municipio con mayor incidencia de este tipo de riesgos”.
Chirinos Aguilar explicó que la problemática en Tampico se complica por el estatus legal de las propiedades.
Muchas de las construcciones deterioradas poseen valor histórico o artístico, pero se encuentran bajo procesos de litigio que retrasan las obras de rehabilitación necesarias para salvaguardar a los peatones.
“El exhorto por parte de Desarrollo Urbano y Obras Públicas a los dueños y propietarios de esos edificios que presentan algún deterioro o riesgo a la población ha sido para reparar o dar mantenimiento a sus lugares, tal vez unos cinco o seis que representan algún riesgo”.
El funcionario aclaró que sitios emblemáticos como el antiguo hospital Carlos Canseco se mantienen bajo vigilancia, aunque su situación actual no alcanza los niveles máximos de peligro.
La prioridad de la dependencia se enfoca en que los propietarios de los seis edificios críticos atiendan los llamados de reparación para evitar incidentes en la vía pública





