Detrás de los movimientos que arrancan sonrisas, los perros comunican mucho más de lo que parece. El meneo de la cola no siempre indica alegría; puede reflejar nerviosismo o expectativa. Lamer el rostro es una señal de calma y respeto, mientras que girar en círculos antes de acostarse responde a un instinto ancestral de preparación y seguridad.
Aunque estas prácticas o conductas pueden parecer adorables y dignas de ser compartidas en redes sociales, recientemente se ha virlizado que antes no había sido nombrada propiamente, el nooking, la cual realizan siempre con un objeto al que le tienen mucho cariño.
Lejos de ser solo “morder un peluche”, este comportamiento refleja un mecanismo natural de autorregulación emocional que ayuda a los caninos a enfrentar el estrés, la ansiedad y la inseguridad en su entorno.
Detrás del nooking: el lenguaje emocional de tu perro
El término nooking describe la acción repetitiva y rítmica con la que muchos perros succionan, amasan o presionan suavemente un objeto, generalmente un peluche o una manta, mientras lo sostienen con sus patas delanteras.
Este gesto recuerda a la conducta que los cachorros muestran al amamantar, lo que sugiere que el nooking está vinculado a sensaciones de seguridad, calma y bienestar asociadas a la etapa temprana de vida.
Especialistas en comportamiento animal explican que este hábito no es un signo de “capricho” ni de malcrianza, sino una estrategia de afrontamiento emocional.
Al realizar nooking, el perro libera tensión acumulada, reduce su ritmo cardiaco y se aísla momentáneamente de estímulos que percibe como amenazantes o abrumadores. Por ello, para muchos perros, su peluche favorito no es un simple juguete, sino un auténtico apoyo emocional.
3 consejos para ayudar a tu perro a manejar la ansiedad o inseguridad
La importancia del nooking radica en que revela la complejidad emocional de los perros y la necesidad de respetar sus formas de autocuidado. Castigar o prohibir este comportamiento puede generar más estrés e incluso desencadenar conductas problemáticas. Por ello, es mejor ayudarlos a calmar estos malestares; a continuación, te presentamos 3 formas muy eficaces para ayudar a los lomitos.
- Proveer objetos de apego seguros
Permite que tu perro tenga acceso a su peluche o manta favorita en momentos de calma y también durante situaciones estresantes, como tormentas o ausencias prolongadas.
- Crear rutinas predecibles
Los perros se sienten más seguros cuando su día a día es estable. Horarios regulares de paseo, juego y alimentación reducen la incertidumbre y la ansiedad.
- Fomentar estimulación física y mental
El ejercicio, los juegos de olfato y los juguetes interactivos ayudan a liberar estrés y fortalecen la confianza del perro en su entorno.
El nooking nos recuerda que los perros, al igual que los humanos, buscan consuelo y seguridad. Comprender y respetar esta conducta es un paso fundamental para construir una relación más empática y saludable con nuestros compañeros de cuatro patas.
CON INFORMACIÓN DE EL HERALDO DE MÉXICO





