Benigno Solís
Expreso La Razón
En la parroquia San Agustín de Tampico, se realizará el viernes santo el tradicional Viacrucis,
en el cual se espera la participación de más de 80 personas.
Se trata de una tradición que se retomó hace 9 años en esa iglesia, luego de una larga pausa.
Su impulsor es el sacerdote, Jesús Manuel Pérez Torres, conocido popularmente como el
Padre Chucho.
Fieles católicos presencian cada viernes santo la escenificación del calvario de Jesucristo, en
su camino a la cruz, por la salvación de la humanidad.
Quienes participan, toman con pasión el personaje que les toca interpretar.
Previamente realizan ensayos para que todo salga según lo planeado.
El párroco de San Agustín, Jesús Manuel Pérez Torres manifestó que el viacrucis iniciará a las
10 de la mañana frente a la parroquia ubicada en la colonia Jesús Elías Piña en Tampico.
Anteriormente se efectuaba a partir de las 12:00 horas pero debido a los intensos rayos
solares, se decidió comenzarlo más temprano.
En su momento, cuando empezaba más tarde, hubo personas desmayadas.
“Desde que llegué a la parroquia llevamos 9 años de realizarlo, ya tenía como 15 años que no
se hacía, cuando llegué nuevamente lo impulsé y bendito Dios cada año hay quien quiere
hacerla de Jesús, de María, hay personas de hasta 70 años que participan”, detalló.
Este año, le corresponderá al joven Julio Martínez interpretar a Cristo.
Comentó que para ese papel, la persona debe tener buena condición física.
“Ellos saben que deben de tener buena condición porque la cruz es pesada y también el
recorrido, hay que ir agachado con la cruz y aunque no le pegan totalmente, hay golpes que sí
duelen, que sí marcan”, refirió.
Aclaró que cada año, los papeles de Jesús y María son interpretados por diferentes personas.
“Siempre busco que no se repitan ni Jesús ni la Virgen, soldados sí, fariseos y demás”, explicó.
El viacrucis representa caminar varias calles, tanto de subida como de bajada, soportando los
rayos solares aunque no son tan intensos a esa hora.
Los fieles que siguen el recorrido llevan sombrillas, gorras, agua y demás para aguantar el
trayecto.
El párroco dijo que el viacrucis es una oportunidad para reflexionar y meditar sobre la pasión y
la muerte de Jesús.





