El conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán continuó escalando este lunes con una serie de novedades que amplían el teatro de operaciones más allá de Oriente Próximo.
▪ El balance de víctimas mortales supera ya las 600 personas, de las cuales 555 corresponden a territorio iraní desde el sábado, de acuerdo con cifras de la Media Luna Roja.
▪ Teherán y Fars, los más golpeados
En las últimas horas, al menos 20 personas perdieron la vida en la capital iraní, Teherán, mientras que en la provincia de Fars, en el sur del país, los bombardeos dejaron 35 muertos adicionales. El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró a la cadena CNN que el ejército de su país está “destrozando” a Irán y advirtió que la “gran ola” de la ofensiva aún no ha llegado.
▪ Israel ataca Líbano; muere jefe de inteligencia de Hezbolá
Paralelamente, Israel ejecutó bombardeos contra posiciones de Hezbolá en territorio libanés en respuesta al lanzamiento de cohetes por parte de la milicia chií. Los ataques dejaron al menos 31 muertos en Líbano. Entre las bajas confirmadas por Israel se encuentra Hussein Mekled, identificado como jefe de inteligencia de la organización armada.
▪ Líbano prohíbe la actividad militar de Hezbolá
Ante la escalada, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, anunció la prohibición total de la actividad militar de Hezbolá en suelo libanés, en una decisión que marca un punto de inflexión en la relación del gobierno con la milicia que durante décadas operó con relativa autonomía dentro del país.
▪ Irán ataca base británica en Chipre
En el desarrollo más crítico del día, Irán lanzó drones contra la base militar británica de Akrotiri, ubicada en la isla de Chipre —Estado miembro de la Unión Europea—, en lo que representa una peligrosa expansión del conflicto hacia territorio europeo. El ataque se produjo pocas horas después de que el primer ministro británico, Keir Starmer, autorizara a Estados Unidos el uso de instalaciones del Reino Unido para atacar los depósitos iraníes de misiles.
El incidente convierte a Chipre en el primer suelo de la Unión Europea en recibir un ataque directo en el marco de este conflicto, lo que podría activar mecanismos de respuesta colectiva entre los países miembros del bloque y de la OTAN.





