Trópico de Cáncer
por Jesús Collado Martínez
Antes de analizar la nueva forma de reparto de las diputaciones de representación proporcional
propuesta en la Iniciativa de Reforma Electoral de la Presidenta Claudia Sheinbaum, es
importante recordar que para que los partidos puedan participar en esa asignación de
diputaciones deberán cumplir con dos requisitos previos, primero, que hayan postulado
candidatos por lo menos en 200 distritos electorales y que hayan obtenido el 3% o más de la
votación emitida en la elección de que se trate.
También será necesario que la autoridad electoral calcule el cociente natural que se obtiene
restando de la votación total emitida los votos nulos, los votos por candidatos independientes o
no registrados, y los votos de los partidos que no alcanzaron el 3%. La cantidad que se obtenga
de esa resta será la votación válida emitida que se dividirá entre 200, que es el número de
diputaciones a repartir, la cantidad que resulte es el cociente natural y ese será el número de
votos que deberá tener cada partido por cada una de las diputaciones que se le asignen en las
rondas sucesivas y alternadas de reparto por cada circunscripción.
El texto de la reforma constitucional propuesta dice en el artículo 53:
“La elección de las 200 diputaciones según el principio de representación proporcional se
ajustará a lo siguiente:
a).- 100 que no obtuvieron el triunfo en el distrito en el que participaron ordenados
porcentualmente de manera decreciente conforme a la votación distrital válida emitida de su
propio partido en esa misma elección y
b).- 100 por votación directa en 5 circunscripciones regionales en donde se integrarán las
diputaciones electas por las ciudadanas y ciudadanos mexicanos residentes en el extranjero.”
Esto significa que las primeras 100 diputaciones de representación proporcional serán
obtenidas por los candidatos que quedaron en segundo lugar en su distrito, organizados en
forma natural en cada circunscripción por partido, de acuerdo al porcentaje de votación mas
alto obtenido en cada una de ellas, de tal manera que las rondas de asignación iniciarán en
aquella circunscripción en donde el segundo lugar haya obtenido el mayor porcentaje de
votación de su partido y se irán distribuyendo alternadamente por cada una de las
circunscripciones y en el orden de prioridad que corresponda a la mayor votación obtenida por
los candidatos de cada partido hasta que se agoten las 100 diputaciones.
Para la asignación de las otras 100 diputaciones de representación proporcional electas por los
ciudadanos, se procederá a las rondas de reparto de acuerdo al porcentaje mayor obtenido por
los candidatos mujeres y hombres en cada una de las circunscripciones y en forma alternada
hasta agotar la asignación de los diputados en ese orden de prioridad y cuando los partidos ya
no tengan la cantidad de votos contemplada en el consciente natural se asignarán a los que
tengan el resto mayor hasta agotar la asignación de las 100 diputaciones.
El común denominador en estas dos formas de reparto es que el orden de asignación de cada
una de las diputaciones de representación proporcional se obtiene por el porcentaje de votación
obtenido por cada uno de las candidatas y los candidatos, lo que significa que las dirigencias de
los partidos políticos ya no tendrán potestad legal para establecer el orden para la entrega de
esas diputaciones, sólo podrán intervenir, de acuerdo con el régimen interno de cada partido,
en la selección de los candidatos para los 300 distritos electorales y para las 100 diputaciones
de representación proporcional.
Las dirigencias de los partidos ya no podrán actuar a las espaldas de sus candidatos, sus
militantes y simpatizantes de manera arbitraria y contraria muchas veces a los principios
ideológicos que dicen sustentar como sucedió durante la época del neoliberalismo en el que
nos hicieron creer a usted, a mí y a todos, que vivíamos en un régimen de partidos con el
espectro ideológico completo, el PAN un partido de la derecha, el PRI un partido de centro y el
PRD un partido de izquierda, hasta que obtuvo su registro un partido popular de izquierda que
ganó las elecciones, entonces dejaron de simular y se unificaron todos en una coalición de la
derecha que enfrentó intensamente la candidatura de la actual presidenta de la república
haciendo uso de las peores prácticas de ataques injustificados y difamación para evitar que
tuviera éxito.
Por otra parte y de acuerdo con la información de los cómputos del INE de 2024, en los 300
distritos electorales de mayoría relativa el PAN obtuvo el segundo lugar en 106, el PRI obtuvo el
segundo lugar en 56, el PRD, que perdió el registro, obtuvo 2 segundos lugares, el PVEM
obtuvo 27 segundos lugares, el PT obtuvo 17 segundos lugares, Movimiento Ciudadano obtuvo
48 segundos lugares y Morena ganó 44 segundos lugares. De tal manera que la nueva forma
de reparto podría ser un reconocimiento al esfuerzo y compromiso de 100 de los candidatos
postulados por todos los partidos para competir por el principio de mayoría relativa.
También es importante no olvidar que en este mismo año habrá nuevos actores políticos,
porque de los actuales partidos solo Morena ha sido fundado y registrado en este siglo, a partir
de julio recibirán su registro los partidos del siglo 21, como Somos México de la derecha, el
antiguo partido de centro derecha que era el PES y un partido de izquierda moderada que se
denomina Que Siga La Democracia, lo que abre la posibilidad de que la geometría política de
nuestro país ofrezca ideas nuevas a los ciudadanos de México, probablemente una oposición
capaz de ser el interlocutor del partido en el poder para llevar a cabo negociaciones políticas
honorables en beneficio del pueblo de México.





