En visto | Dora de la Cruz
La impunidad sigue siendo el mayor obstáculo para la justicia de las mujeres. En la
70a sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, las activistas
y lideresas de todo el mundo exigieron acciones urgentes para garantizar el acceso
de la mujer a la justicia y erradicar la violencia contra mujeres y niñas, poniendo en el
centro del debate la persistente falta de sanción frente a las agresiones que enfrenta
la población femenina.
Esta asamblea, conocida internacionalmente como CSW70, se realiza cada año, en
le sede la Organización de la Naciones Unidas en Nueva York, la cual es
un espacio, donde participan representantes de gobiernos, feministas de la sociedad
civil y activistas de todo el mundo, para discutir, presionar y negociar las políticas
internacionales, con la intención de avanzar en los derechos de las mujeres y cada
año, es preocupante, cómo los avances son mínimos y la deuda con la justicia
persiste, hacia las mujeres, que son más de la mitad de la población.
Durante la primera semana de los trabajos de la 70a sesión de la CSW70, las
asistentes de distintos países, incluido México, compartieron testimonios de la grave
situación de desigualdad que enfrentan las mujeres en sus países y de cómo la
justicia es selectiva; todas coincidieron en que el gran reto para los gobiernos, sigue
siendo garantizar el acceso real de las mujeres a la justicia, y destinar más
financiamiento público a los programas para prevenir, erradicar y atender la violencia
contra las mujeres, porque leyes sin presupuesto, no son leyes .
Esta situación no debe sorprendernos; existe toda una estructura machista en las
instituciones, que sigue poniendo obstáculos para que las mujeres accedan a la
justicia; la primer ventanilla a donde acuden a denunciar, las desalientan a que no
ratifiquen la denuncia, las revictimizan, no hay un seguimiento y la justicia no llega;
algunas veces es tarde, es un sistema deshumanizado, que ante la radiografía que
se habló en la asamblea de la ONU, parece ser global.
El panorama aparece desalentador; las cifras presentadas en el informe del
Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, para CSW70, muestra varios
indicadores preocupantes sobre la condición de las mujeres: el 54% de los países
carecen de definiciones jurídicas de la violación, basadas en el consentimiento; el
72% permiten el matrimonio infantil, y el 44 % de los países no cuentan con leyes
que obliguen a la igual remuneración por trabajo de igual valor, pero además, por
primera vez, se habló de justicia digital, que debe ser legislada y castigada.
Las feministas están trabajando en propuestas para formar parte de la relatoría de
los trabajos de la 70a sesión, que se realiza del 9 al 19 de marzo, y desde el inicio de
la asamblea ya se avanzan en los puntos clave relacionados con reformas legales,
acceso a la justicia, financiamiento para abatir la igualdad y sistemas de cuidados.
Se planteó la necesidad de fortalecer los marcos jurídicos para proteger a mujeres y
niñas, garantizar la debida diligencia en los casos de violencia, impulsar un
financiamiento sostenible para la igualdad de género, e incorporar la perspectiva de
cuidados en los presupuestos públicos.
Los acuerdos de las feministas, será el llamado a los gobiernos para que cumplan y
hagan realidad las promesas, de manera que el próximo año se pueda evaluar
nuevamente los avances en igualdad y el acceso de las mujeres a una vida libre de
violencia. La verdad es que, sin la voluntad política de los gobiernos y mientras las
propuestas, no se traduzcan en políticas públicas y acciones concretas, los avances
para erradicar, atender y prevenir la violencia contra las mujeres seguirán siendo una
promesa incumplida y serán los colectivos feministas quienes mantengan la lucha
en las calles, exigiendo justicia, hasta lograrla.





