En visto | Dora de la Cruz
“Pásame el cel del padrote, no seas gacho, ya me la quiero zumbar”, dice Manito,
uno de los participantes en el chat. A lo que el senador responde: “ya somos dos”.
Esta es una conversación real del exsenador y ahora diputado local Ismael García
Cabeza de Vaca, en el chat de su teléfono titulado “Three Amigos”, en el que
aparecen “Gero”, “Manito” y el propio legislador, a través del cual intercambian fotos
de una chica.
Esta no es una mentira, ni una noticia falsa, ni un bot o perfil falso. Es una
conversación real que ocurrió en el pleno del Senado y que fue captada por el lente
de un periodista de la capital del país, tomada desde el celular del ahora diputado
local.
El legislador García Cabeza de Vaca, ha tomado las redes sociales para difundir
información falsa sobre hechos que nunca han ocurrido en Tamaulipas a través de
páginas y perfiles sin verificación, incluso que son pautadas. No actúa solo; detrás
de él está el “Three Amigos”, estrategas de la mentira.
Son los mismos que guardaron silencio, cuando el estado de Tamaulipas,
gobernado por el Partido Acción Nacional, estaba en total descomposición; hubo
ataques a medios de comunicación, periodistas asesinados y silenciados, porque el
miedo estaba en todas partes, hasta en las redes sociales.
Durante el gobierno de su hermano, la crítica fue anulada, por su cercanía familiar al
poder; por esto, por lo otro, según, era un gobierno perfecto, para ellos. Hoy, sin
embargo, utiliza la crítica hacia otro gobierno a partir de información falsa,
demostrando incongruencia en su discurso como servidor público. En los hechos, no
tiene credibilidad.
Este ruido mediático de desinformación puede parecer permanente, pero no lo es.
Su contención exige señalar a los actores con poder, que difunden contenido falso
para fomentar el odio político y el revanchismo; es más, podría decirse que Morena
es perseguido político del cabecismo. Habría que exhibirlo, pero paralelamente la
desinformación, se combate con información, para que la mentira no se vuelva
“viral”; lo viral, que ahora pareciera sinónimo de verdad, pero no lo es.
La guerra sucia cabecista ha derivado en un acoso contra el gobernador Américo
Villarreal y su familia, a partir de imputaciones graves y sin sustento. Ante este
escenario, se considera necesario acudir a las vías legales para que se finquen
responsabilidades.
Lo cierto es que ese puñado de mentiras, no ha logrado bajar ni un punto el nivel de
aceptación ciudadana de la administración estatal de Morena. Por el contrario, el
respaldo se ha mantenido, frente a una narrativa insistente que busca sembrar duda
desde la desinformación.





