Por Mario Prieto
El Resbalón
A la presidenta de este país, Claudia Sheinbaum, no le tembló la mano para expresar que no
habrá más saqueos en PEMEX, esto durante el festejo de la apropiación petrolera que
encabezan municipio, Paulo Viejo, Veracruz.
La presidenta —con “A”— de este país señaló que su gobierno encabeza un proceso de
rescate de Petróleos Mexicanos, para que siga siendo una empresa rentable y de las más
importantes de México. y que se han estado estableciendo mecanismos para combatir la
corrupción, que estaba muy arraigada y era una herencia maldita de los anteriores sexenios.
La acompañó Mario Delgado, quien de ser uno de los hombres y personajes políticos más
poderosos durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, ahora no es más que un vil
bulto de papas en este sexenio, ahí estuvo sentado en el presídium, calentando una silla, con la
cabeza agachada y entretenido en su celular; prácticamente pasó desapercibido, ahora que
ocupa el cargo de secretario de Educación en el
país.
Al parecer, este cuate entendió que “calladito se ve más bonito”, y la verdad es que sí: le
conviene estar con el pico cerrado, porque hay un “radio pasillo” que lo relaciona con diversas
actividades ilícitas, además de que ha sido uno de los que han manchado al partido Morena, no
solamente vendiendo candidaturas, sino también con financiamientos del más allá.
Por eso, mejor que siga agachando la cabeza, como las avestruces, no vaya a ser que un día
de estos amanezca en la cárcel, enfrentando algún proceso legal.
Llamó mucho la atención la llegada de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, ex candidato a la
Presidencia de la República, quien —según muchos— ganó en el 88 en aquel famoso fraude
electoral. Ahora formará parte de una comisión en Pemex. Sin embargo, ya es un abuelito, ya
está muy viejito, que apenas puede caminar por sí solo, pues llegó con bastón. Se le veía con
dificultad para sostenerse, y hasta arrastraba una de sus patitas al caminar, pero también se
percibe que le sigue gustando de saborear el poder por el poder.
Lo cierto es que la presidenta Claudia le hizo un reconocimiento muy especial, y la verdad es
que se lo merece.
También la acompañó Rocío Nahle, quien —lo he dicho y lo remarco— se está perfilando como
una de las peores gobernadoras que ha tenido el estado de Veracruz. Tan solo en un año ha
acumulado múltiples escándalos, y sus políticas han sido reprobadas, destacando la falta de
humanidad y la presencia de corrupción.
Claudia llegó con los pantalones bien puestos y prácticamente sin miedo alguno. Acusó a los
sexenios de Vicente Fox, Felipe Calderón (del PAN) y Enrique Peña Nieto de haber saqueado
Petróleos Mexicanos y de haberlo convertido en un negocio que pretendían privatizar para
llevarse millones de dólares a sus bolsillos.
Durante su mensaje fue clara: los más de 130,000 trabajadores del sistema petrolero de
nuestro país no tienen por qué preocuparse por recortes o ajustes de personal, como ha
sucedido en otros sexenios.
Además, mencionó que están trabajando para estabilizar y lograr finanzas sanas. Señaló que la
deuda se ha reducido en un 13% y que se ha logrado eliminar la deuda con proveedores que
se venía arrastrando desde hace varios sexenios.
Claudia fue muy aplaudida y bien recibida por los trabajadores petroleros y líderes sindicales
presentes en el evento, quienes mostraron su apoyo y refrendaron su respaldo a las políticas
de gobierno en Petróleos Mexicanos.
Ahí estuvo casi en primera fila el líder moral de la Sección Número Uno del sindicato petrolero,
Esdras Romero Vega, acompañando a la presidenta de la República.
Gracias a Dios, Claudia Sheinbaum no permitió que ningún político se colgara de su evento, y
prácticamente no invitó más que al gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal, y a la de
Veracruz, Rocío Nahle, dejando fuera a los demás.
No hubo pasarela, y eso se aplaude, porque quienes hoy sueñan con repetir como alcaldes o
“chapulinear” a diputaciones locales o federales se quedaron vestidos y alborotados. No
hicieron falta, eso se los puedo asegurar.
Cerca de las 12:30 de la tarde de este miércoles, Claudia Sheinbaum abandonó Pueblo Viejo,
Veracruz, rumbo al aeropuerto de Tampico para continuar con su agenda.
!!! No se vale chillar !!!





