INTERIORES/ Por Carlos López Arriaga
Cd. Victoria, Tam.- En el análisis al mensaje de AMÉRICO VILLARREAL durante su encerrona
con la estructura morenista sigue faltando un detalle fundamental. El “timing”.
Desde luego, era muy necesario ese manotazo en la mesa contra los acelerados, pero… ¿por
qué ahora y no hace seis meses, un año, dos años?… Aplica aquí cierto lugar común. Porque
hasta hoy se han dado las condiciones críticas que lo requieren y justifican.
Amén de los contenidos puntuales en su discurso, la elección del momento puede leerse como
un tiro de precisión. Ni antes ni después. Y aquí tocamos un punto antes confuso y que hoy
tiene una explicación clara. Los tiempos del gobernador actual son esencialmente distintos a
los de todos sus antecesores..
Cuando debamos hacer un corte de caja de lo que fue el presente régimen, será indispensable
considerar que ningún Jefe del Ejecutivo había llegado en condiciones tan endemoniadamente
adversas como el actual. Muy cuesta arriba el camino, exigía voluntad férrea, como subir al
Aconcagua o al Chimborazo.
La peculiaridad de la administración 2022-2028 radica en el conjunto de factores adversos,
limitantes y trampas del calendario que ha debido enfrentar y que no existían al arribo de
TREVIÑO ZAPATA, BALBOA, RAVIZÉ, CÁRDENAS, MARTÍNEZ MANAUTOU, VILLARREAL
GUERRA, CAVAZOS, YARRINGTON, EUGENIO, EGIDIO y el propio CABEZA.
A ninguno de ellos le pusieron alcaldes y congreso un año antes. Lo cual significó que, aún
siendo de su partido (MORENA) muchos jefes edilicios no embonaban con su proyecto político.
Ni todos los diputados.
En algunos casos se trató de munícipes quisquillosos, poco colaborativos o incluso ineptos
como MARIO ALBERTO LÓPEZ (Matamoros), CARLOS PEÑA (Reynosa), EDUARDO GATTÁS
(Victoria) o ERASMO GONZÁLEZ (Madero), entre otros.
Ninguno de los exgobernadores asumió el mando con el aparato de justicia (fiscalías, Supremo
Tribunal, Auditor Superior) controlados por su antecesor y principal adversario. En este caso,
PANCHO CABEZA, dueño entonces (y ahora) de la franquicia panista regional. Fue como
dormir con el enemigo los primeros tres años.
VIENTO EN CONTRA
El viejo régimen cometió incluso la perversidad de imponer candados a las gerencias de las
COMAPAS, cuyo relevo requería la aprobación de una mayoría calificada, asegurando así la
continuidad en el acceso a recursos por parte de sus factureras y el sustento de escribanos
reclutados por el panismo.
Cuando AMÉRICO rinde protesta en octubre de 2022, la administración y la política eran
territorios yermos. La administración porque CABEZA se largó sin rendir cuentas ni hacer
entrega formal del aparato. Ni él, ni los miembros de su gabinete ampliado.
Pero también la política, porque MORENA era (y sigue siendo) un instituto en construcción. Su
transfiguración de movimiento a partido es muy reciente en el ámbito nacional. De MARIO
DELGADO para acá.
Y en el plano tamaulipeco la transición apenas empieza. De aquí la importancia de que
VILLARREAL ANAYA se haya reunido con operadores territoriales, porque son la naciente
estructura que otorgará soporte al partido en los años y décadas venideros.
Se dice que un proyecto alcanza la edad adulta cuando su generación fundadora pasa a retiro y
es precisamente la estructura, con su tinglado de reglas escritas y no escritas, lo que garantiza
la permanencia.
De aquí el legado organizativo que dejaría el grupo político actual si logra afianzar la madurez
orgánica. El reto central es cerrar su etapa como movimiento, de una vez por todas, para
convertirse en institución.
Todo es muy reciente. Apenas en 2011 había nacido MORENA en calidad de asociación civil y
hasta 2014 alcanzó la categoría de partido. Había que construir ese partido, con protocolos
definidos en la selección de dirigencias y candidaturas.
LO QUE VIENE…
El desafío de remontar la adversidad marcó la ruta de ascenso del subsecretario de salud que
se convierte en senador y luego candidato a gobernador, entre caminos pantanosos y territorio
minado por la pandilla albiazul. Aún queda un buen trecho para nadar a contracorriente, como
aconsejaba el maestro MANUEL BUENDÍA, para tonificar el músculo.
Lo comenté aquí, comparando dos procesos eleccionarios seguidos. En 2016, el candidato de
MORENA, HÉCTOR MARTÍN GARZA había registrado el 2.25% de los votos. Seis años
después, en 2022, con el solo ímpetu del obradorismo alcanzaría el 50.27%.
Pero esa etapa fundacional ya quedó definitivamente atrás y tendremos oportunidad de
constatarlo en las intermedias federales y las contiendas locales que vienen el próximo año.
Las oposiciones se reacomodan, están dejando de competir entre sí. Junto a la alianza
madurada por el PRIAN, se observan acercamientos con MC y hasta es probable que copten
escurrimientos de las antiguas rémoras, el Verde y el PT.
Para los morenos tamaulipecos el mejor tiempo es hoy, marzo de 2026, cuando por fin se
sacudieron al equipo cabezón y la justicia federal tomó en serio el expediente del exgobernador
prófugo, lo cual jamás ocurrió en tiempos de GERTZ MANERO y ahora se observa claro con la
fiscal ERNESTINA GODOY.
Hay sinergias interesantes en todos los frentes, veremos si las aprovechan.
BUZÓN: lopezarriagamx@gmail.com
WEB: https://lopezarriagamx.blogspot.com





