Vida diaria /Rosa Elena Gonzalez
“Entre los individuos como entre las naciones el respeto al derecho
ajeno es la paz”, fue la frase célebre del Benemérito de las Américas,
DON BENITO JUAREZ GARCIA.
Frase que seguramente hoy, igual que cada año, será mencionada a lo
largo y ancho de territorio nacional al celebrar el aniversario del
natalicio DON BENITO JUAREZ.
Lamentablemente esa frase hoy día solo se escucha, pero no se siente,
pues las naciones se dividen, y los individuos pelean como fieras por el
poder, atropellando los derechos de su pueblo, arrebatándole la paz.
Y claro, México no es la excepción, al igual que muchas naciones hoy
nuestro país se duele de los peores males que fueron engendrados por
la madre corrupción y su padre impunidad. En la mayoría de los
pueblos del mundo sigue prevaleciendo la ley del más fuerte, de los
poderosos, mientras el desvalido pueblo ve con tristeza que la igualdad
solo está en los discursos y que la ley se aplica de acuerdo a
conveniencias, es decir, que existimos ciudadanos de primera, segunda
y tercera clase, y, eso de la democracia, solo sirve como nombre para
avenidas, en resumen, el derecho ajeno y la paz es algo de lo que se
sigue adoleciendo.
Tristemente cada año se le dedican unas horas al recuerdo del
Benemérito de las Américas, pero su legado queda en el olvido, el
sueño de los mexicanos, bueno, de la gran mayoría, es que las altas
luminarias del poder hagan suyas, pero de verdad, las palabras de
JUAREZ GARCIA, que los dichos se traduzcan en hechos, que se
tenga un país más justo e igualitario, donde se respeten los derechos
de todos, donde se tenga paz.
Dicen que los individuos y naciones tienen los gobiernos que merecen,
y si, porque somos nosotros los que les elegimos, les damos poder
absoluto para que hagan su voluntad, les permitimos que violenten
nuestras garantías y nos condenen a vivir los daños colaterales de sus
malas acciones.
Esa es la verdad, de lo que hoy sucede en México, de que el legado de
JUAREZ este en olvido todos somos culpables, no podemos culpar sólo
a los malos gobiernos porque igual de una manera u otra, la gran
mayoría de los mexicanos, hemos contribuido a tener el país que hoy
tenemos, callamos cuando debemos de gritar, agachamos la cabeza
cuando deberíamos con la frente en alto levantar la voz, en ocasiones
conformistas, permisivos, no exigimos que los empoderados cumplan
con su obligación.
Por si fuera poco, nuestra apatía, la indiferencia para exigir que
sucedan buenas acciones, permitiendo que los gobiernos hagan su
voluntad, como padres de familia también hemos dejado para luego el
fomento de los valores de las nuevas generaciones.
Nuestros niños y jóvenes no tienen héroes que admirar, que les sirvan
de ejemplo, los dejamos crecer con los héroes de ficción que solo
general violencia, en muchos casos hasta creen que ser malviviente es
bueno.
Es triste darnos cuenta que las nuevas generaciones van dejando de
lado los valores, el respeto, y comienzan acostumbrarse al caos,
porque los gobiernos han quedado a deber y buena parte de la
sociedad se acostumbró a no exigir justicia social.
La mayoría de las nuevas generaciones desconocen lo elemental de
nuestras raíces, de nuestra historia, y van olvidando hasta las fechas
importantes y qué es lo que se conmemora en ellas.
Ahí es justo donde tenemos que aplicarnos, sociedad y gobierno deben
trabajar juntos si es que queremos que este México tenga buen futuro,
necesitamos que las mujeres y hombres del mañana hagan suyas las
palabras de DON BENITO JUAREZ y las apliquen en su vida diaria,
porque la verdad es que, si entre los individuos y naciones no hay
respeto al derecho ajeno, no hay paz para todos.





