Cynthia Gallardo
La Razón
Aunque Tampico se mantiene entre las ciudades con mejor percepción de seguridad en el país, la alerta está encendida puertas adentro.
La alcaldesa Mónica Villarreal Anaya advirtió que la violencia familiar se ha convertido en el principal riesgo para la paz social y urgió a atenderla desde la prevención.
Durante el Diálogo Local por la Paz, la edil presentó el “Panorama de paz”, donde dejó claro que la tranquilidad en las calles no garantiza estabilidad si los conflictos se gestan en el entorno familiar.
“Cuando profundizamos en la información a nivel municipal encontramos una realidad que no podemos ignorar: el principal desafío no está en las calles de nuestro municipio, está dentro de nuestros hogares”
Con base en más de 4 mil encuestas aplicadas en 10 colonias prioritarias, el diagnóstico revela una problemática que exige atención inmediata: uno de cada tres hogares reconoce agresiones físicas; la mitad admite que los gritos siguen siendo una forma común de corrección, y cuatro de cada diez familias reportan insultos durante conflictos.
La alcaldesa advirtió que estas conductas no se quedan en casa, sino que escalan a otros espacios, especialmente entre jóvenes.
“En el entorno escolar, seis de cada diez jóvenes reconocen haber participado en agresiones verbales y cuatro de cada diez en conflictos físicos. Esto nos confirma algo fundamental: la violencia no comienza en la calle, la violencia comienza en casa”
Ante este panorama, hizo un llamado directo a fortalecer la prevención desde el núcleo familiar, fomentar el respeto, la comunicación y la corresponsabilidad social para evitar que la violencia se normalice.
En el encuentro participaron autoridades, especialistas y representantes de la sociedad civil, quienes coincidieron en que atender la violencia familiar no es opcional, sino una condición indispensable para sostener la paz en Tampico.





