Cynthia Gallardo
La Razón
Con una ceremonia marcada por la solemnidad y el simbolismo eclesiástico, Monseñor Margarito Salazar Cárdenas realizó la profesión de fe y el juramento de fidelidad a la Iglesia Católica y a la Santa Sede, dando inicio formal a su ministerio como sexto Obispo de la Diócesis de Tampico.
El acto litúrgico se llevó a cabo la mañana de este jueves en la Catedral de la Inmaculada Concepción del Sagrario, teniendo como testigos al Nuncio Apostólico en México, Joseph Spiteri, y al Arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, a Óscar Efraín Tamez Villarreal, administrador diocesano además de Daniel Zapata Huesca, vicario general de la Diócesis de Tampico así como a diversas autoridades eclesiásticas y civiles.
Previo al rito, el nuevo Obispo se dirigió a la capilla del Sagrario para encomendar su nueva responsabilidad, en un gesto de recogimiento espiritual que antecedió a la ceremonia establecida en el canon 833 del Código de Derecho Canónico.
Durante la profesión de fe, Salazar Cárdenas proclamó:
“Yo Margarito Salazar Cárdenas, elegido Obispo Diocesano de Tampico… creo con fe firme y profeso todas y cada una de las cosas contenidas en el Símbolo de la fe… Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos”
En su mensaje, Cabrera López expresó el significado del ministerio episcopal, evocando las palabras del Apóstol Pablo a Timoteo:
“No te avergüences del testimonio de Jesucristo ni tampoco te avergüences de mí… ¿Qué significan esas palabras? Que para un Obispo, su gozo, su alegría y su orgullo es la cruz de Jesucristo”.
A la ceremonia acudió también el Arzobispo de Morelia, José Armando Álvarez Cano, además de familiares del nuevo Obispo de Tampico, quienes viajaron desde Matamoros para acompañarlo en este momento trascendental.
Uno de sus hermanos, Francisco Javier, expresó el sentir de la familia:
“Hermanos éramos 11, quedamos 10… ahorita venimos nueve… orgullosísimos; está en Tampico ya. Su primer obispado fue en Matehuala… él mismo dice que Matehuala estaba más chico que aquí… un hermano y yo estuvimos con él en el seminario; nosotros salimos y él continuó, lleva treinta y tantos años”
Al concluir la celebración eucarística, Monseñor Salazar Cárdenas se trasladó al Domo de Ciudad Madero para continuar con la ceremonia de toma de posesión, marcando así el arranque oficial de su labor pastoral en el sur de Tamaulipas.





