José Luis Rodríguez Castro
Expreso La Razón
“No está aquí, pues ha resucitado”. Es domingo de contrastes en la zona sur de Tamaulipas.
Bajo esa certeza de fe, en las iglesias el regocijo. En Miramar, la lluvia y el viento acompañaron la mañana del domingo.
Las coloridas sombrillas sirven ahora para resguardarse de las gotas arrastradas por el viento del norte.
El día borrascoso, simple, sin sol en lo alto, no impide que las personas encuentren en la playa Miramar un lugar para descansar en el último día de la Semana Mayor.
Mientras los feligreses oran con alegría tras saber que Jesús resucitó.
Las familias transforman su felicidad mientras comen pescado frito, sacudidos por el ventarrón y la arena que lo acompaña.
“¡Ya valió madre, ahora sí este domingo se acabó Semana Santa!”, dice un vendedor de playa que busca cómo regresar con su mercancía.
Entre las palapas, las sombrillas multicolor se acomodan para formar pequeños refugios improvisados contra la lluvia persistente.
En la costa, los silbatazos de los guardavidas contrastan con los gritos de los niños, eufóricos, que corren entre la arena.
La bandera negra ondea en lo alto, ajena a que, pese al mal tiempo, siempre hay un motivo para ser feliz junto al mar.
Los visitantes lanzan pelotas al aire, corren descalzos y buscan los pequeños charcos que forma la marea alta para darse un chapuzón.
A esta hora del día, Jesucristo ya está al lado de su Padre.
Los turistas no riñen con el temporal y encuentran en él un cómplice para pasar un domingo inolvidable.
Es playa Miramar en Semana Santa 2026 y, como a veces ocurre en esta ciudad, un día hay 40 grados centígrados y al otro, 20 menos.
Es Domingo de Resurrección: entre lluvia, viento y arena en Miramar. Mientras cae la tarde, el tono gris da un toque de nostalgia mientras los turistas se disponen a volver a sus hogares, a la rutina.
“Vente ma, pa, una última selfie” grita una joven mientras estira el brazo. Todos sonrientes miran de reojo la playa y alzan la mano para despedirse.
Es playa Miramar en Semana Santa 2026 y, como a veces ocurre en esta ciudad, a veces se les olvida a los extraterrestres alejar el temporal.
“Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.”





