“Que foto más ramdom he hecho”, “Uh, qué cringe me da”, “Mi nuevo ship fav”, “POV: cuando tu madre te plancha el pelo”… basta con ‘stalkear’ o para que nos entendamos mejor… espiar o husmear las redes sociales de tus hijos para encontrarte con ciertas expresiones que te hagan sentir un poco rezagado o rezagada.
¡Real! Dirían los adolescentes para confirmarlo. Pero esos acrónimos o esa forma de expresarse en plataformas como Tik Tok o Instagram que forman parte del día día de nuestros hijos y se nos hace difícil descifrar a las generaciones mayores, ¿qué tan importante es para ellos? El uso de jergas a la hora de comunicarse con los demás representa, para las personas que las utilizan, una manera de identificarse con el grupo y diferenciarse de otros. Y no es para nada nuevo. Utilizar hoy términos como ‘ASAP’, ‘random’, ‘shipeo’, transmite que se usa las redes sociales, se está al día y a la moda y está al nivel de los mejores “influencers” a los que dar like”.
Al emplear un vocabulario compacto, donde muchas palabras tienen varios significados, el contexto asume el rol principal en la comunicación. Por tanto, los adolescentes deben analizar lo que rodea a las palabras para captar el mensaje que le transmite su interlocutor.

Boomers’, ‘Millenials’, ‘Zetas’… Las distintas generaciones siempre han mostrado claras diferencias entre sí, en muchos sentidos. Vestimenta, música, costumbres, sentimientos, y en particular, la manera de expresarse.
El lenguaje está en constante evolución, ha ido sumando términos o cambiándolos de significado con el paso de los años, y sigue haciéndolo. Muchas expresiones quedan fijados al argot de una generación en concreto.
El origen de las palabras
El origen de este “nuevo lenguaje” es tan diverso como el universo juvenil actual. Muchas expresiones provienen del mundo gamer -como “farmear” o “carrear”-, otras nacen de memes virales, algunas tienen raíces en comunidades LGBTQ+ -como “servir” o “slay”- y muchas más surgen en plataformas como TikTok.
El inglés ocupa un lugar central en este proceso. No solo porque es el idioma predominante en internet, sino también porque muchas de estas palabras se importan y luego se adaptan al español local.
¿Moda pasajera?
Una de las preguntas más frecuentes es si estas palabras llegaron para quedarse o si desaparecerán con el tiempo.
La respuesta no es lineal. Muchos de estos términos cumplen una función específica dentro de grupos juveniles y por eso, su uso suele limitarse a determinados contextos y generaciones.
Las lenguas, en su complejidad, están en constante transformación. Es probable que en el futuro aparezcan nuevos términos que reemplacen a los actuales o que estos cambien de significado, remarca la experta.
Para los adultos, el desafío no es menor. Comprender estas nuevas formas de hablar implica no solo aprender palabras, sino también adaptarse a cambios culturales y tecnológicos que avanzan a gran velocidad y a los cuales no muchos pueden amoldarse.





