José Luis Rodríguez Castro /Expreso La Razón
La tradición de algunos habitantes de la zona sur de Tamaulipas: No acudir en vacaciones de Semana Santa. “¿Vamos a la playa? . No mejor deja que la disfruten los que vienen de fuera”
Este dicho es común entre los maderenses y tampiqueños que prefieren no salir de casa en vacaciones.
“Nosotros mejor no vamos, porque hay mucha gente, y luego no podemos estar a gusto. Al cabo la tenemos todo el año”, advierte Martha Castro, vecina de la colonia Talleres.
Y es que desde hace muchos años que se cuenta que a pesar de que solo bastan 5 minutos para llegar a la playa, muchos habitantes no van.
La costumbre se mantiene vigente entre generaciones que han aprendido a convivir con las temporadas altas sin formar parte de ellas.
En estos días, la cercanía con el mar deja de ser una ventaja y se convierte en motivo suficiente para quedarse en casa.
“Es cuando más lejos sentimos la playa, porque sabemos que está llena y no se disfruta igual”, comenta un residente del sector.
El bullicio, la música y la alta concentración de visitantes modifican el entorno que durante el resto del año es tranquilo.
Por ello, muchos prefieren esperar a que el ritmo vuelva a la normalidad y retomar sus visitas en horarios y días más relajados.
Así, mientras la ciudad recibe a miles de turistas, una parte de sus habitantes mantiene firme una tradición discreta: no ir.
“Son días de guardar” advierte Doña Andrea Martinez, de la colonia Árbol Grande.





