Óscar Figueroa Expreso La Razón
Productores agrícolas de Altamira necesitan la
instalación de empresas que procesen sus cultivos para
evitar el desperdicio de alimentos.
El objetivo es que las cosechas de chile, tomate, cebolla,
calabaza y otros productos se conviertan en conservas
cuando los precios del mercado se desploman.
Durante su reunión mensual, más de 80 representantes
ejidales insistieron en la urgencia de atraer inversiones
que den valor agregado a la producción regional.
“Cuando no hay buen precio, la producción se queda en
el campo. Necesitamos transformarla y venderla
después”, señaló José Enríquez, dirigente del Comité
Campesino Municipal.
La falta de plantas procesadoras provoca que toneladas
de alimento se echen a perder cada ciclo.
Con la creación de agroindustrias, los trabajadores del
campo buscan asegurar ingresos estables y fortalecer la
economía rural sin que su esfuerzo se pierda en la tierra.
Cuando hay una sobreproducción, es común ver en las
parcelas cebolla, tomate o chile echado a perder.
Ejidatarios de varias comunidades proponen la
regulación de las siembras, ya que algunos productores
solamente experimentan y es cuando la producción es
demasiada al igual que las afectaciones.
“Lo que se debe regular más es la siembra para que no
haya tanta sobreproducción, estar constantemente
checando por medio de la autoridad quiénes son
realmente los productores que van a sembrar y que
pasen ese reporte para que tomes la decisión si
siembras o no”, comentó el productor de chile y cebolla
de Villa Cuauhtémoc, Ramiro Hernandez.
El chile es uno de los productos más caros de sembrar,
por hectárea se invierten hasta 150 mil pesos por hectárea.
“Siembran por querer experimentar algo nuevo y se
avientan sin tener la información necesaria, más que
beneficiar se perjudican”.
Precisó que en la zona está arraigada la siembra de
granos como la soya, el sorgo y el maíz, pero en el tema
de hortalizas también se puede diversificar como
espárragos o brócoli, por medio de otras alternativas, tal
vez con viveros.
“Tal vez por medio de viveros porque las condiciones del
clima las afectaría, no las dejaría crecer como en otras
zonas del país, pero tecnificando más el campo nos va
beneficiar a todos”.
Además de esta demanda, los agricultores denunciaron
altos costos en el traslado de insumos.
Actualmente, el traslado de fertilizante desde otros
municipios eleva los gastos de operación, por lo cual
exigen que la entrega de estos apoyos se realice
directamente en Altamira.
Cuando hay una sobreproducción, dijo que es ahí
cuando debe entrar una maquiladora, enlatadora o
procesadora para poder darle un buen uso a todo el
producto que se queda en el suelo.
Lamentó que cuando hay mucha producción, los
pequeños productores simplemente abandonan sus
huertas y eso provoca que se llenen de plagas como la
mosca blanca y eso termina por afectar a los vecinos que
tienen otros productos sembrados.
“No se les da un trato correcto, no hay un cierre y ahí
tiene que intervenir la autoridad y no hagan esto de
abandonar simplemente las huertas”, apuntó.





