Benigno Solís/La Razón
De diez a quince casos de maltrato animal, son denunciados por semana ante la dirección de Bienestar Animal de Altamira.
Los afectados son principalmente perros a los que sus dueños dejan amarrados en la azotea o no les dan agua ni comida.
Giselle Zaleta, directora de la dependencia municipal, dijo que ante un reporte de ese tipo, actúan en forma inmediata.
“Todos los casos son atendidos independientemente si es algo simple o si es algo grave, se atienden de manera prioritaria, llega la denuncia, se registra y en el lapso aproximado de dos o tres días estamos atendiendo”, mencionó.
Reveló que cuentan con un violentómetro animal con el cual intentan concientizar a la población para que sepa qué nivel de maltrato está ejerciendo.
En el primer nivel está el maltrato relacionado con situaciones como separación prematura, no brindar atención veterinaria, no esterilizar, entre otros.
En el segundo nivel, que es el abuso, aparecen situaciones como enjaular, abandono, tenerlo bajo el sol o la lluvia, no dar alimento y demás.
En el tercero está la crueldad que incluye torturar, envenenar, asesinar, entre otros.





