Polvo del Camino
Max Ávila
Transcurridos los excesos y tragedias de los días “santos”, las fechas que siguen podrían ser
de pesadilla. Y es que hasta este domingo persistía la amenaza de transportistas y agricultores
dispuestos no solo a manifestarse en las principales ciudades, sino a paralizar la mayor parte
de la república pues habrá “toma” de carreteras, aeropuertos y puentes internacionales lo que
significaría un desastre total. La última esperanza sería lograr acuerdos con las respectivas
autoridades antes del amanecer de este lunes. Caso contrario nos espera lo peor.
La movilización será casi nacional, según lo aseguran organizaciones como el Frente para el
Rescate del Campo Mexicano y la Asociación de Transportistas cuyas dirigencias llegaron al
límite de tolerancia por lo que mediante medidas extremas esperan encontrar solución a sus
problemas, entre otros: precios justos a los productos, seguridad en el traslado de los mismos y
en general de todo tipo de carga, mayor apoyo oficial en el costo de los combustibles y
fertilizantes, menos burocratismo aduanero y por supuesto no seguir siendo víctimas de
extorsiones y robos tanto por parte de empleados y funcionarios gubernamentales como de la
delincuencia organizada.
Pareciera que el asunto no se enfrenta con la debida seriedad desde Palacio Nacional ya que
en manos de Rosa Icela Rodríguez titular de Gobernación, permanece atascado como también
están las demandas de la Coordinadora de los Trabajadores de la Educación, el caso de la
desaparición de los normalistas de Ayotzinapa, las exigencias de las madres buscadoras, el
diálogo con los partidos opositores, etc. Incluyamos que la responsable de dicha secretaría ni
siquiera logra poner orden entre legisladores y otros políticos importantes de su propio partido,
es decir de Morena donde se dan hasta con la cubeta y domina la ambición personal sobre los
principios y valores que dieron vida al movimiento creado por AMLO.
La situación se agrava por los escándalos y sacudidas en el gabinete, el encarecimiento
inocultable de diversos alimentos y la dependencia del exterior de muchos de ellos, la zozobra
en que Trump mantiene a México al inicio de la revisión del tratado comercial, además del
menosprecio burlón hacia Doña Claudia y el endurecimiento contra los migrantes mexicas que
han provocado varias muertes obligando a protestas diplomáticas que en grosera actitud el
mandatario gringo se las pasa por el arco del triunfo. Sea que le
valen madre los derechos humanos y todo eso que al final de cuentas sirve pa’ pura tiznada
frente a la soberbia del imperialismo que en Donald encontró al mejor verdugo para lograr los
objetivos de absoluto control y quien ahora mismo lanza ultimátum cavernícola a Irán respecto
de “borrar” a dicho país de la faz de la Tierra. “Lo regresaremos a la edad de piedra a donde
pertenece”, ha dicho el misérrimo sin mostrar el mínimo temor a Dios. Pelao este.
Quedamos en que vienen días difíciles por el retorno de vacacionistas y movilidad de toda
clase que puede conducir a situaciones de alto riesgo, sobre todo en abastecimiento alimenticio
donde si usted observa con atención, además del alto costo notará escasez en el mercado que
contraría la triunfal narrativa oficial lejana a la realidad. Mientras tanto y por más que las
autoridades alegan inocencia, sigue la emergencia por el derrame de petróleo que daña
severamente la ecología en el Golfo. Y deje que el chapopote ya llegó a la Isla del Padre,
paraíso como sabéis de turistas mexicas que prefieren llevar dinero a los gringos que gastarlo
acá. Ya sabe usted: complejos, falta de identidad y rechazo a sus orígenes.
SUCEDE QUE
La semana que concluyó ciertamente dejó harta ganancia a empresarios, pero también hubo
accidentes en carreteras presuntamente “seguras” y personas ahogadas en ríos y playas de
Tamaulipas que convirtieron en luto la diversión de varias familias. No se puede presumir “saldo
blanco” considerando que el operativo fracasó a pesar de la aplicación de cuantiosos recursos
y el numeroso despliegue de personal. Vacaciones que el chapopote y la tragedia pintaron de
negro al estado. Y ni modo que sea invento.
Y hasta la próxima.





