INTERIORES
Por Carlos López Arriaga
Cd. Victoria, Tam. Día lunes 27 de abril, en el Pacífico y el Golfo la sintomatología es la misma.
Arden de pronto calles y carreteras; algo consterna al mundo delictivo: cierran cruces
estratégicos, secuestran autobuses, incendian tráilers, vandalizan comercios, queman llantas,
un hervor profundo brota por las alcantarillas y parece cambiar la coloración del cielo.
Repiqueteo de balas, como sonido de fondo.
Las generaciones anteriores preguntarían: “¿Qué está pasando?”.
Las de hoy, más suspicaces, indagan: “¿A quién agarraron?”.
Y, en efecto, en Reynosa, Tamaulipas, cayó un personaje de primer orden, ALEXANDER
BENAVIDES, el llamado “Metro 9”, el “M9”, líder de los “Metros”, facción del Cártel del Golfo,
tras operativo conjunto de SEDENA, Guardia Nacional y corporaciones estatales.
Los cargos son federales: delincuencia organizada, delitos contra la salud, portación ilegal de
armas. Se reporta el decomiso de un fusil AK-47, cargadores, cartuchos, equipo táctico, varios
vehículos. El detenido queda a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR).
La protesta se extiende desde Reynosa a las municipalidades de Díaz Ordaz y Miguel Alemán.
La palabra favorita: narcobloqueos (ocho, al menos), más los actos vandálicos citados en el
primer párrafo.
Para añadir los ataques a cámaras de videovigilancia del C5 (en 10 puntos, por lo menos),
prueba de su utilidad. Las destruyen porque reconocen el valor del monitoreo. Tumbarlas es
como apagar la luz para fugarse sin ser vistos.
El consulado gringo en Matamoros lanzó una alerta Nivel 4 focalizada en Reynosa. La más alta
en la clasificación empleada por el Departamento de Estado, donde Nivel 1 significa
“precauciones normales”; Nivel 2, “mayor precaución”; Nivel 3, “reconsideren el viaje” y Nivel 4,
de plano, “ni vayan”.
En este último caso, el gobierno de Estados Unidos avisa que no podría brindar ayuda
adecuada a sus ciudadanos ante una emergencia, por lo cual recomienda “no viajar”. Y si ya
están ahí: “salir lo antes posible”.
EL JARDINERO
Í
El nombre de AUDÍAS FLORES SILVA (el “Jardinero” y, también, el “Matajefes”) sonó mucho en
febrero pasado tras el operativo que liquidó a NEMESIO OSEGUERA, el “Mencho”. Figuraba
AUDÍAS en la lista de sucesores. Ahora está preso.
En efecto, este lunes, el día que SEDENA desplegó sus operaciones en Reynosa, SEMAR
hacía lo propio en la comunidad de El Mirador, municipio de La Yesca, zona montañosa al
oriente de Nayarit, con presencia histórica de grupos delictivos dedicados a la producción y
trasiego de drogas.
Escenario digno de película, el “Jardinero” se atrincheró en una cabaña fuertemente
resguardada por un anillo de seguridad con alrededor de 30 camionetas y más de 60 hombres
armados.
Fue factor clave la ventaja numérica en las fuerzas del gobierno. Aeronaves de inteligencia,
vigilancia y reconocimiento, helicópteros y apoyo terrestre, más de 500 elementos navales.
Contundencia que hizo posible un resultado de tipo quirúrgico. Por ello extrajeron al capo “sin
disparos, ni bajas, ni heridos”.
El líder delictivo fue trasladado a la capital mexicana y puesto a disposición de la Fiscalía
Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO). Como cereza del pastel,
desde Zapopan, Jalisco, se reportó la captura de su operador financiero, CÉSAR ALEJANDRO
“N”, apodado “El Güero Conta”, de quien no se dicen sus apellidos, pero se publican muchas
fotos. Nada menos que el administrador.
En Tamaulipas como en Nayarit, los detenidos habían sido señalados como objetivos
prioritarios. La diferencia es que AUDÍAS es reclamado por la justicia de Estados Unidos, con
recompensa de 5 millones de dólares. Mismos que, al tipo de cambio de dicho lunes 27 de abril
(17.38), equivaldrían a 86 millones 900 mil pesos mexicanos.
PILLOS Y VIVILLOS
En fin. Se reporta ola de atracos en residencias de Ciudad Victoria. Ignoro si esta vez pagan
cuota o franquicia temporal, como funcionó en épocas pasadas, cuando compraban su
impunidad entre quienes tienen por obligación velar por la seguridad ciudadana.
Algunas veces irrumpen a mano armada; en otras ofrecen algún servicio en promoción. Cierto
sobrante que les quedó de una construcción cercana: pintura, aislante térmico,
impermeabilizante, reparación de tejas.
Piden acceso franco a la residencia para un diagnóstico. Calculan riesgos, observan la
distribución del inmueble y las posibilidades del lugar. Luego actúan.
Las redes hablan de casos así. Dos trocas color gris rata: cabina sencilla y doble cabina; esta
última con escalera desplegable trepada en la caja. Los delata la prisa, su impaciencia y cierto
manejo apresurado del lenguaje. Ni siquiera han empezado a explicar sus motivos cuando ya
están diciendo en tono urgente: “Debo subir a su techo”.
Presionan demasiado, con la mirada fija en su interlocutor. Lo cual espanta a las potenciales
víctimas. Y también olvidan que en los fraccionamientos, las casas tienen cámaras. Por eso
circulan ahora fotos y videos de rostros y vehículos.
Cabe esperar que autoridades del ramo tomen nota puntual. Importa averiguar quién o quiénes
los protegen y si en verdad (como antes ocurrió) hay cobranza de mandos medios por eso que
llaman disimulo. Nunca faltan vivillos con placa atrás de estos asuntos.
Columnas anteriores:
https://lopezarriagamx.blogspot.com





