Grano de Arena/Juan Carlos López Aceves
La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana, ENSU, realizada por el Instituto
Nacional de Geografía y Estadística, INEGI, aporta trimestralmente información sobre la
percepción de inseguridad en 91 zonas urbanas del país, entre ellas 4 de Tamaulipas,
así como otros insumos que permiten conocer la problemática que las aqueja y el
desempeño de sus autoridades.
Viene a cuento lo anterior, porque el viernes de la semana pasada, el INEGI publicó los
resultados de la ENSU del primer trimestre de 2026, que incluye a los municipios
gobernados por CARLOS PEÑA ORTIZ, Reynosa, CARMEN LILIA CANTUROSAS
VILLARREAL, Nuevo Laredo, MÓNICA VILLARREAL ANAYA, Tampico y EDUARDO
GATTAS BÁEZ, Victoria.
Realizada del 23 de febrero al 13 de marzo en 27,300 viviendas de las 91 zonas
urbanas incluidas en la muestra, conviene destacar que la percepción de inseguridad
pública disminuyó en Nuevo Laredo, Victoria y Tampico, salvo en el municipio
gobernado por CARLOS PEÑA ORTIZ, en donde el indicador pasó de 81.7% en el
último trimestre de 2025 a 86.1% en el primero de 2026.
En los municipios gobernados por CANTUROSAS VILLARREAL, GATTAS BÁEZ y
VILLARREAL ANAYA, la percepción de inseguridad (34.8, 49.5 y 28.4 por ciento,
respectivamente) se colocó por debajo del promedio nacional que fue de 61.5%.
Destacando Tampico entre los nueve con la más baja.
Mientras que, el 86.1% obtenido por Reynosa, colocó a este municipio con la quinta
percepción más alta de las 91 zonas urbanas. Un dato que deja mal parado al hijo de
MAKI ORTIZ DOMÍNGUEZ y que se refleja al momento en que la ENSU evalúa el
desempeño de la autoridad municipal.
Al preguntar la ENSU sobre la percepción de la población de 18 años y más sobre la
efectividad del gobierno de su ciudad, para resolver las principales problemáticas, el
alcalde CARLOS PEÑA ORTIZ obtiene una calificación de apenas 19.0, la octava más
baja entre las 91 zonas urbanas y por debajo del promedio nacional de 32.3.
En este apartado, solamente CARMEN LILIA CANTUROSAS VILLARREAL y MÓNICA
VILLARREAL ANAYA, obtienen una calificación por arriba de la media nacional: 51.4 y
36.4, respectivamente.
Con el agregado de que, la alcaldesa de Nuevo Laredo, se coloca como la séptima
autoridad municipal mejor evaluada entre las 91 zonas urbanas.
Subrayó un dato importante, en la coyuntura política rumbo al 2027: la ENSU del INEGI
no es una encuesta a modo, es decir, no está “copeteada” al gusto de quien la paga,
porque se realiza con recursos federales.
Este reactivo de la encuesta es un indicador de la mayor relevancia, cuando se trata de
medir objetivamente el desempeño gubernamental. La considero la más apegada al
sentir de la población entrevistada.
Si usted la revisa antes y después de una elección municipal, puede notarse cambios en
la evaluación entre, por ejemplo, ENRIQUE RIVAS CUÉLLAR y el desempeño de
CARMEN LILIA CANTUROSAS VILLARREAL. O entre JESÚS NADER NASRRALLAH y
MÓNICA VILLARREAL ANAYA.
También entre la valoración del gobierno de MAKI ORTIZ DOMÍNGUEZ y el de
CARLOS PEÑA ORTIZ, por mucho favorable a su mamá.
Por lo demás, los baches, las fugas de agua, el alumbrado público, calle con
embotellamientos y la delincuencia, representan los principales 5 problemas que
aquejan a las 91 zonas urbanas de la ENSU.
Ya veremos que tanto impacto tienen las valoraciones de las y los alcaldes de Nuevo
Laredo, Reynosa, Victoria y Tampico, todas y todos de MORENA, en las elecciones
distritales y municipales de 2027.





