INTERIORES
Por Carlos López Arriaga
Cd. Victoria, Tam. Las agencias norteamericanas de seguridad suelen trazar, por definición, la
silueta de un iceberg en sus actividades regulares, con la proporción mayor bajo el espejo del
agua y una pequeña porción visible. Elija el lector el porcentaje que le más le guste: ¿80/20,
90/10,?
El fallecimiento de dos agentes de la CIA en Chihuahua puso en evidencia sus actividades en
territorio nacional con el beneplácito de la gobernadora panista MARÍA EUGENIA CAMPOS.
Operativos con blancos precisos, no una sino varias veces.
Con permiso o sin él, la CIA y otras agencias suelen hacer lo que les viene en gana desde
mediados del siglo pasado. Por supuesto, el descaro ofende, pero no es nuevo. La CIA fue
fundada en 1947 por TRUMAN; la DEA nace en 1973 con NIXON; el FBI es más viejo y su
actual nombre data de 1935, bajo ROOSEVELT.
Ninguna pide autorización para husmear, interferir, actuar. Si tuvieran que avisar, no serían lo
que son. Lo sorprendente es que nos llamemos a escándalo, intercambiando culpas como
quien se avienta una papa caliente.
Más llamativo resulta que el caso Chihuahua se descubra por casualidad, tras un accidente
carretero. La llamarada de reclamos contra MARÍA EUGENIA no se hizo esperar, aunque nadie
repara en que, junto a la guardia estatal, andaba el Ejército, también escoltando a los gringos.
RECLUTADORES
Por sistema, deambulan sin permiso explícito. Se pueden disfrazar de cualquier cargo en la
embajada: oficinistas, cocineros o choferes. Cabe preguntar si México tiene la infraestructura
de contrainteligencia para detectar a dichos agentes que operan “por la libre”, impedir su
accionar y, de plano, expulsarlos. Creo que no.
Máxime cuando sabemos que muchas autoridades mexicanas ubicadas en puntos estratégicos
trabajan para ellos. Contaba aquel jefe de la CIA en México, PHILIP AGEE, que en los años
sesenta, un programa de dicha corporación de nombre OPERACIÓN LITEMPO reclutó a
personalidades del más alto nivel.
Ó
Empezando con el entonces presidente ADOLFO LÓPEZ MATEOS, el titular de Gobernación
GUSTAVO DÍAZ ORDAZ, el subsecretario LUIS ECHEVERRÍA y el titular de la Dirección
Federal de Seguridad, FERNANDO GUTIÉRREZ BARRIOS.
Y fue (ojo) hace seis décadas. Cuestión de imaginar hasta dónde estarán metidos ahora
(AGEE, PHILIP, “Inside the Company: CIA Diary”, 1975). Es decir, si fueron capaces de reclutar
entonces a la cúpula política nacional, ¿qué no harán con jefes políticos provinciales, en
especial aquellos menos escrupulosos, quienes piensan en inglés?
NO SOLO MARU
Precisamente, en eso de solapar a espías gringos, medios y redes mencionan ahora a más
gobernadores fronterizos. Por ejemplo, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, como son MIGUEL
ÁNGEL RIQUELME, SAMUEL GARCÍA y PANCHO CABEZA, nacido, por cierto, en McAllen,
Texas.
De este último se recuerda su compulsión por reunirse con autoridades americanas de la más
variada especie, federales y texanas. Amistad demasiado íntima que jamás fue revisada bajo la
lupa que hoy se aplica al caso Chihuahua.
Algunos de ellos habrían establecido convenios directos con oficinas de seguridad extranjeras
para facilitar la incursión de agentes de inteligencia en territorio nacional, omitiendo la
autorización del gobierno mexicano. (https://x.gd/Hac3N)
Habría en ello violación a la soberanía, en los términos referidos por la presidenta
SHEINBAUM, quien ha enfatizado que colaborar con esa gente sin contar con el aval federal
viola la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional.
En esta tesitura se encontrarían los políticos vinculados a estructuras de apoyo y protección
externa. Pregunta pertinente: ¿Fue el macaleño colaborador de agencias gringas y por ello
recibe protección del vecino país en su actual condición de prófugo?
CALOR SUCESORIO
Los reclamos a MARU se magnifican, además, por razones de coyuntura, ante la cercanía de la
elección gubernamental, en 2027. A casi 14 meses de los comicios, hay coincidencias
interesantes.
El común de las encuestadoras consultadas reconoce delantera al partido guinda, con variantes
entre precandidatos. Todos son números de abril.
Entre partidos, RUBRUM otorga 39.9% a MORENA; 33.5% al PAN; 9.1% al PRI y 4.3% al MC.
Mientras DEMOSCOPÍA (La Jornada) anota un 34.9% para MORENA; 29.5% al PAN; 8.1% al
MC y 7.2% al PRI. Y ELECTORALIA apunta 36% a MORENA, 32% al PAN, 5% al PRI y 3% al
MC.
En precandidaturas, las agencias ya registran al que parece ser el verdadero fenómeno de la
competencia en la lucha por la nominación morenista, el alcalde juarense CRUZ PÉREZ
CUELLAR.
DEMOSCOPÍA (La Jornada) sitúa a CRUZ con 32.9%, contra 21.8% de ANDREA CHÁVEZ. Por
su parte, ELECTORALIA coincide en dicho orden al situar a CRUZ con 28% y ANDREA en
23%.
Interesantes también los números de ARIAS, donde aparece CRUZ con 26.5% y ANDREA en
21.3%. La excepción sería el caso de RUBRUM, que otorga un desmesurado y poco creíble
57.8% a la senadora CHÁVEZ, frente a 22.3% del munícipe,
Por el PAN, todas las encuestadoras consultadas otorgan una ventaja sustantiva al alcalde de
la capital chihuahuense MARCO ANTONIO BONILLA, quien parece marchar seguro hacia la
nominación.
Columnas anteriores:
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