Óscar Figueroa
Expreso-La Razón
La Comisión Estatal para la Protección contra
Riesgos Sanitarios (Coepris) de Altamira,
mantiene bajo vigilancia los negocios
dedicados a la aplicación de tatuajes.
Hasta la fecha, solo un promedio de tres
negocios cuentan con la documentación para
operar, lo que eleva el riesgo de infecciones o
lesiones graves para quienes acuden a locales
clandestinos.
El coordinador de Coepris en Altamira, Daniel
Martínez Cano, advirtió que las sanciones para
los infractores inician en las 500 Unidades de
Medida y Actualización (UMAs).
No descarta la existencia de locales irregulares
en la ciudad, aunque aclaró que no cuenta con
denuncias formales por escrito hasta el
momento.
“Exhortamos a la población que cada vez que
vayan a realizarse una intervención de este tipo
en cuestión de tatuajes, que siempre revisen
que tengan la licencia sanitaria, que la tengan a
la vista”.
Las personas que se dedican a realizar los
tatuajes deben usar equipo esterilizado, agujas
desechables, pero que es importante que la
gente verifique que tengan las licencias
sanitarias.
“Una mala práctica de un tatuaje puede causar
una lesión en la piel o hasta la muerte”, explicó.
Para verificar la legalidad de un establecimiento
o médico, la dependencia puso a disposición el
número telefónico 833 162 10 23.
Martínez Cano insistió en que la participación
ciudadana es clave para detectar sitios que
operan fuera de la norma y así evitar el cierre
definitivo de negocios por incumplimiento
sanitario.
“Por eso pido y exhorto a la población que de
tener una duda sobre algún establecimiento
que brinde este tipo de servicios me lo haga
saber”, concluyó el funcionario.





