Golpe a golpe
Por Juan Sánchez Mendoza
En al menos seis de las entidades donde se elegirán mandatarios
estatales en 2027 –concretamente el domingo seis de junio–, se
aprecia grave crisis de gobernabilidad.
Y eso, admítase o no, podría repercutir negativamente al proyecto que
encabeza Claudia Sheinbaum Pardo para la construcción del segundo
piso de la mentada CuatroT.
Actualmente, en cinco de las 17 entidades donde habrán de renovarse
las jefaturas del Poder Ejecutivo, los mandatarios son opositores a
morena. Y, según se observa, mantienen comunión con sus
gobernados, aunque se pretende ‘linchar’ mediáticamente a la de
Chihuahua, por la intervención de agentes de la CIA en un operativo
para ‘desmantelar’ un laboratorio en que se fabricaban drogas
sintéticas.
Obviamente, este asunto debe investigarse a fondo y actuar conforme a
derecho.
Pero es ajeno a los mandatarios de Aguascalientes, Querétaro, Nuevo
León y San Luis Potosí, quienes alcanzan posiciones privilegiadas en el
top ten de los gobernadores mejor evaluados de México.
De cualquier forma, María Eugenia Campos Galván ‘Maru’, aparece en
también en el ranking, dentro de los 10 mejores mandatarios del país.
Así que la crisis de gobernabilidad sólo toca a mandatarios con el sello
de morena.
El por qué:
Baja California
En la entidad, se advierte presunta infiltración del crimen organizado en
las estructuras políticas y existen investigaciones federales contra
funcionarios y ex funcionarios estatales que militan o simpatizan con
morena.
Además, la falta de liderazgo de Marina del Pilar Ávila Olmeda debilita
la confianza institucional al enfrentar fuertes presiones por la corrupción
de su gobierno y una severa crisis en materias económica y de
seguridad.
Su ahora ex marido Carlos Torres Torres –quien fuera coordinador de
Proyectos Estratégicos en la capital ‘cachanilla’ hasta junio 3 de 2025–,
es investigado por la Fiscalía General de la República (FGR), por su
presunta participación en una red de tráfico de armas, narcóticos y
lavado de dinero.
A la mandataria se le canceló su visa para entrar a la Unión Americana
hace más de un año, pero es lo de menos.
Lo cierto es que en Baja California hay crisis de gobernabilidad, lo que
pone en riesgo la continuidad del proyecto transformador. Sobre todo,
ante el hecho de que la entidad está acostumbrada a la alternancia en
el poder.
Campeche
Layda Elena Sansores Sanromán, con sus desplantes autoritarios,
estimula cotidianamente el repudio poblacional hacia su gobierno, pese
a que, en su mayoría, los ciudadanos se identifiquen con morena.
La crisis de gobernabilidad, en ese estado del sureste, se centra en los
graves conflictos políticos, la ruptura interna del partido en el poder y lo
que es peor, el descontento social que, día tras día, se manifiesta con
bloqueos y protestas en contra suya. Incluyendo paros de labores de
los policías.
Además, está confrontada con el Congreso local porque la bancada de
morena –y obviamente los diputados opositores– le rechazaron su
solicitud de aprobar un endeudamiento de mil millones de pesos.
El diputado federal Ricardo Monreal Ávila, ha comprobado la gravedad
de la crisis de gobernabilidad en aquél estado, personalmente.
Y en el colmo de su desfachatez Layda ‘destapó’ para sucederla –bajo
la bandera de morena–, a Pablo Gutiérrez Lazarus –un ex panista que
a la fecha es alcalde de Ciudad del Carmen–, sin esperar los tiempos
oficiales del partido.
Guerrero
Los acontecimientos de violencia más recientes registrados en Chilapa
son harto elocuentes para ratificar la inhabilidad de la mandataria
Evelyn Cecia Salgado Pineda en la conducción del estado hacia buen
puerto.
La cadena televisiva Cable News Network (CNN) en español establece
que la ingobernabilidad en la entidad se caracteriza por la incapacidad
para frenar el control territorial del crimen organizado, en regiones
clave; la crisis humanitaria y el desplazamiento forzado de
comunidades indígenas.
A eso se suma la estela de corrupción, la falta de programas de auxilio
a la población más vulnerable y el vacío de autoridad.
Defensores de derechos humanos aseguran que los grupos criminales
han sustituido el vacío que dejan las instituciones –imponiendo sus
propias reglas: cobro de piso y control sobre el tránsito de mercancías y
personas–, hasta el grado que son estos los que mandan en distintas
regiones, por lo que la mandataria estatal es simple y llanamente una
figura decorativa.
Aun así, el senador José Félix Salgado Macedonio –padre de Evelyn–,
reclama para sí la candidatura gubernamental de morena.
Los otros
En Michoacán, Sinaloa y Sonora, es también evidente la
ingobernabilidad.
Alfredo Ramírez Bedolla enfrenta una crisis compleja impulsada por la
violencia del crimen organizado, la extorsión a los sectores productivos,
el asesinato de figuras políticas (incluyendo alcaldes) y una alta
percepción de inseguridad.
Esto ha detonado demandas políticas para la desaparición de poderes.
La crisis de ingobernabilidad, en Sinaloa, se caracteriza por un colapso
institucional prolongado y la incapacidad estatal para garantizar
seguridad, hasta el grado de que, en el Senado de la República, haya
propuestas para desaparecer los poderes locales, tras la salida del ex
gobernador Rubén Rocha Moya, sobre todo por la detención…
La crisis de gobernabilidad en Sonora, donde Francisco Alfonso Durazo
Montaño (morena) es el jefe del Poder Ejecutivo estatal, ocurre porque
hay una profunda crisis de seguridad pública, la disputa territorial entre
cárteles del narcotráfico y el control de economías ilegales.
Correo: jusam_gg@hotmail.com





