Cynthia Gallardo
La Razón
En medio de la pérdida, hay decisiones que trascienden. En el Hospital General Regional No. 6 del Instituto Mexicano del Seguro Social en Ciudad Madero, la donación de órganos se ha convertido en una oportunidad real de vida para decenas de personas.
Durante 2026, al menos 10 pacientes manifestaron en vida su voluntad de donar, lo que permitió concretar la procuración de 20 tejidos corneales, devolviendo la posibilidad de ver a quienes permanecían en lista de espera.
La historia más reciente ocurrió el pasado 28 de abril. Un hombre de 54 años, originario de Pueblo Viejo, Veracruz, falleció a causa de una enfermedad vascular cerebral.
Su decisión, tomada en vida, hoy representa esperanza: dos personas podrán recuperar la vista gracias al trasplante de córneas.
La coordinadora de Procuración de Órganos y Tejidos para trasplantes, Diana Patricia Guerrero Amieva, explicó que estos resultados no son casualidad, responden a un trabajo constante basado en tres ejes: la promoción de la cultura de donación, la consolidación de un equipo médico especializado y la coordinación con una red nacional que permite el traslado oportuno de órganos y tejidos.
Detrás de cada cifra hay historias que continúan. Familias que, en medio del dolor, decidieron dar una segunda oportunidad a otros. Porque donar órganos no es solo un acto médico: es, sin rodeos, un acto de generosidad que convierte la pérdida en vida.





