Grano de Arena/Juan Carlos López Aceves
En Tamaulipas, durante el primer trimestre de 2026, 1.7 millones de personas se
encontraban ocupadas: 36 mil más respecto al primer trimestre de 2025, mientras que la
población desocupada sumó 46 mil personas, representando una tasa de desocupación
de 2.7%, un punto por arriba del promedio nacional y menor a la registrada en el primer
trimestre de 2025.
Datos contenidos en le Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo levantada por el
Instituto Nacional de Estadística y Geografía, presentada este martes, con sus
productos derivados por entidad federativa, incluida la gobernada por AMÉRICO
VILLARREAL ANAYA.
Al respecto, cuando se habla de generación de empleos en Tamaulipas, se tiende a
mirar a la Secretaría que encabeza GERARDO ILLOLDI REYES, lo cual representa un
gazapo normalizado, cuando la creación de las fuentes de empleo, obedece más al
trabajo que realiza NINFA CANTÚ DE ANDAR, en la Secretaría de Economía.
Por cierto, cinco días antes, el INEGI presentó otros de sus productos que contienen
información valiosa, en este caso, para evaluar el desempeño de nuestras autoridades.
Me refiero a la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental, que se realiza
anualmente, en su edición correspondiente a 2025.
Levantada en 46 mil viviendas entre el 31 de octubre y el 16 de diciembre del año
pasado, la ENCIG revela datos favorables para el gobierno de AMÉRICO VILLARREAL
ANAYA.
Verbigracia, 82.3% de la población de 18 años y más dijo estar satisfecha, con los
trámites que realizó en las diferentes ventanillas de los gobiernos, en donde Tamaulipas
destaca en el cuarto lugar con un 88.1%.
Igualmente, 84.1% de la población consideró que son frecuentes los actos de
corrupción, categoría en la que Tamaulipas aparece como el sexto estado con la menor
percepción, con el 77.4%.
En este mismo apartado, la tasa de población que tuvo contacto con alguna persona
servidora pública y experimentó al menos un acto de corrupción, fue de 15,642 por cada
100 mil habitantes, a nivel nacional, destacando nuestro estado con la quinta tasa más
baja de prevalencia, con 10,813 por cada 100 mil habitantes.
Pero la cereza del pastel para AMÉRICO VILLARREAL ANAYA, se encuentra en el
reactivo de la ENCIG que mide la confianza sobre sus gobiernos.
De acuerdo al INEGI, el 40.4% de la población en el país manifestó tener confianza en
los gobiernos estatales, categoría en la que Tamaulipas destaca con el 45.7%,
colocando al mandatario tamaulipeco en el lugar 8 del ranking nacional, encabezado por
SAMUEL GARCÍA SEPÚLVEDA, de Nuevo León (MC), con el 59.8%, seguido por
MANOLO JIMÉNEZ SALINAS, de Coahuila (PRI), con el 58.3% y MAURICIO KURI
GONZÁLEZ, de Querétaro (PAN), con el 51.9%.
Finalmente, en dos categorías a Tamaulipas no le va muy bien. Respecto al servicio
público de agua, solo el 8.3% de las y los tamaulipecos dijo que es potable, siendo el
cuarto porcentaje más bajo en el país. Y sobre el servicio de policía y la sensación de
seguridad que genera, nos situamos en el lugar 22 de la tabla, con 33.2%.
Contrastamos con el 60.9% de Yucatán, el 54% de Coahuila y el 53.8 % de Nuevo León,
que ocupan los primeros lugares.
Recordemos que, el INEGI, no manipula sus encuestas, no las “copetea” al gusto del
cliente, es decir, sus resultados son neta. No mienten. A diferencia de las otras que (el
que paga, manda), convierten a personajes mediocres en auténticos próceres de la
noche a la mañana.





