Golpe a golpe/Juan Sánchez Mendoza
La creación de un organismo especializado para investigar a los
aspirantes a cargos de elección popular, antes de ser postulados
candidatos de forma oficial, es una buena intención, ciertamente. Pero
se advierte poco efectiva al no considerar que esté a cargo de un
cuerpo colegiado autónomo y libre, sino que sea dependiente del
Instituto Nacional Electoral (INE),
Mañana, la comisión permanente del Congreso de la Unión discutirá la
iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para crear la
Comisión de Verificación de Integridad de Candidaturas; y una reforma
constitucional para aplazar la elección de juzgadores, del 2027 al 2028.
No dudo que ambas sean aprobadas a la brevedad, pues la alianza de
morena-PT-PVEM alcanza la mayoría requerida para darle trámite. Así
que habrá de convocarse a las cámaras de diputados y senadores a un
período extraordinario de sesiones para dictaminarla. Pero con los
votos de las tres fracciones parlamentarias asociadas la oposición
sucumbiría.
En cuanto a la postergación para elegir juzgadores, era de esperarse a
consecuencia de las deficiencias que muestra el modelo actual y la falta
de mecanismos técnicos para seleccionar candidatos, a fin de que no
se repita el yerro de 2025 donde hubo manoseo político para imponer
ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN),
magistrados y jueces de la Federación y/o estatales, soslayando la
participación de abogados íntegros con capacidad técnica probada.
Además, quizá contribuyan a esa decisión presidencial, de posponer la
elección de juzgadores, la pérdida de independencia judicial –mostrada
por lo menos por la ministra Lenia Batres Guadarrama, quien ha sido
corregida por sus pares Yasmín Esquivel Mossa y María Estela Ríos
González–, por falta de mejoras estructurales, el rezago, las
deficiencias y un cuestionable manejo de recursos financieros.
Pero de ese rollo, me ocuparé posteriormente.
Por ahora, analicemos los factores que le impedirían un trabajo óptimo
y confiable al INE como ‘filtro’ para impedir que el crimen organizado
tenga participación en los procesos electorales.
Uno) El presupuesto asignado para su operación ordinaria en 2026, lo
imposibilita para construir un nuevo departamento de verificación, pues
los gastos corrientes están etiquetados.
Dos) Al crearse la unidad que pretende la presidenta, tendrían que ser
contratados funcionarios del nuevo organismo, investigadores,
inspectores, verificadores y personal administrativo.
Tres) La infraestructura mobiliaria e inmobiliaria, es insuficiente para el
funcionamiento puntual del INE, así como su equipo computacional, por
lo que el paquete le quedaría grande.
Cuatro) Hay que considerar que la investigación de prospectos a miles
de cargos de representación popular requiere de un ejército de
empleados, que el INE tendría que contratar.
Cinco) Que, en la justa del 2027 se elegirán más de dos mil quinientos
candidatos por partido a gobernadores (17), diputados federales,
diputados locales, presidentes municipales, síndicos y regidores.
Seis) Cada membrete presentaría al menos una terna por cada una de
las carteras en juego y todos los aspirantes, según la iniciativa
presidencial, deben acreditar su elegibilidad tras ser investigados por la
nueva comisión.
Me parece correcto. Pero, no es tan fácil, considerando que el análisis,
la investigación y procedencia de cada caso, tocaría resolverlo sólo a
cinco consejeros electorales –obviamente apoyados por sus equipos
de trabajo–, por la misma paga que hace meses se les redujo
sustancialmente porque, según la reforma secundaria a la ley electoral,
nadie puede ganar más que la presidenta.
¿Usted cree que ante su descontento harían un buen trabajo?
Claro que no, aun cuando cuenten con el apoyo de las instituciones de
seguridad e inteligencia como la Fiscalía General de la República
(FGR), la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), el Centro Nacional de
Inteligencia (CNI) y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV)
para investigar a cerca de 10 mil aspirantes a cargos de elección
popular, aun cuando sea su quehacer dividido en varias etapas.
En fin, repito, esa idea es buena, pero mal estructurada, como también
lo fue la elección del Poder Judicial.
De cualquier forma, se llevará a cabo.
Jóvenes con Carmen Lilia
Las juventudes son el eje central de la transformación y del bienestar
social en México, como han reconocido la presidenta Claudia
Sheinbaum Pardo y el gobernador Américo Villarreal Anaya.
Con esa visión humanista de apoyar a jóvenes, se alinea la alcaldesa
de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas Villarreal, como quedó
probado durante el desarrollo del Foro Juventudes 2026, donde
participaron más de mil 200 jóvenes para abordar temas de liderazgo,
salud mental, motivación y desarrollo personal, el viernes que nos
antecede.
En su administración municipal Carmen Lilia ha fortalecido una política
integral para jóvenes mediante becas universitarias y titulación;
programas de salud mental, clases gratuitas de inglés, apoyo al
emprendimiento y las ferias de empleo, construyendo así oportunidades
reales para estudiantes neolaredenses.
Ese proyecto de un gobierno cercano a los jóvenes, lo ha manejado la
edil con harta sensibilidad, contemplando sus desafíos; y lo ha
enfocado en formar una nueva generación más preparada, participativa
y comprometida con el futuro de Nuevo Laredo y Tamaulipas.
De ahí que, día tras día, Canturosas Villarreal consolide su liderazgo.
Correo: jusam_gg@hotmail.com





