Óscar Figueroa
La Razón
La propuesta de adelantar el fin de clases para el próximo 5 de junio es rechazada por la Unión de Padres de Familia en el sur de Tamaulipas.
El presidente de la asociación, David Hernández Muñiz advirtió que esta medida implica la pérdida de siete semanas de aprendizaje y agrava el retraso académico en la entidad.
Calificó de injustificables los argumentos sobre las altas temperaturas y la celebración del Mundial de Futbol 2026 para recortar el calendario, el cual originalmente marca el cierre de actividades hasta el 15 de julio.
“Siempre hemos tenido calor y nunca se había suspendido un ciclo escolar por eso. Y por el Mundial tampoco tiene sentido, porque solamente habrá partidos en tres sedes del país”.
Para la asociación, la reducción del tiempo en las aulas carece de precedentes históricos vinculados a eventos deportivos. Hernández Muñiz calificó la intención como “increíble e inverosímil”, además de señalar posibles trasfondos ajenos a la enseñanza. “Esto ya parece más un tema político que educativo. No se puede sacrificar la educación de millones de estudiantes por cuestiones ajenas a la academia”.
La postura de los padres de familia enfatiza el daño directo a la formación de los menores y las complicaciones logísticas para las familias trabajadoras.
“Estamos totalmente en contra de eso porque afecta mucho a los padres de familia y principalmente a los alumnos. Ya existe un rezago educativo importante y ahora quieren quitarles todavía más tiempo de clases”, expresó.
Alertó sobre el impacto económico que esta decisión tendrá en sectores dependientes de la actividad escolar, tales como papelerías y comercios locales.
Según su análisis, la medida no solo debilita el sistema educativo, sino que también desestabiliza la economía de los prestadores de servicios que operan bajo el calendario oficial.





