Vida Diaria/Rosa Elena González
Aun faltan varios meses para que inicie el año electoral pero los
aspirantes a un puesto de elección popular ya andan encampañados y
dando a conocer sondeos de opinión que muchas veces no coinciden
con la percepción que la población tiene de ellos.
Aspirantes a diputados locales, federales y alcaldes andan ya
enloquecidos, unos en territorio, haciendo loterías, cabalgatas y
mandando hacer sondeos de opinión a su favor, pero, eso cuesta, ¿de
dónde sale el recurso?
Eso es lo que se pregunta la gente pues es obvio que ninguno de los
aspirantes está poniendo de su bolsa. por cierto, ¿no hay manera de
que la autoridad electoral cheque de donde están sacando el dinero
para hacerse tantos eventos y pago de encuestas algunos
adelantados?
Hay de todo tipo de acelerados, desde aspirantes que ni siquiera tienen
asegurado que algún partido político les prestara las siglas, pero ya
andan gritando que van arriba en las encuestas y que aparecerán el
próximo año en la boleta electoral.
Hasta los que ya gozan las mieles del poder, lo malo para la gran
mayoría de esos personajes que ahora andan muy enjundiosos,
sobretodo diputados que quieren ser alcaldes y alcaldes que desean
convertirse en diputados, es que ni siquiera cumplieron el 10 por ciento
de sus promesas de campaña y aunque se manden hacer sondeos de
opinión donde resultan bien posicionados el pueblo tiene, como dijera
YSQ, otros datos.
Y es que muchas veces los números de las encuestas marcan una
cosa, mientras la percepción del ciudadano es otra muy distinta a
resultados de los sondeos de opinión, que la verdad es que muchas
veces son a modo.
Lo lamentablemente es que, como si eso fuera definitivo, hay quienes
creen que las encuestas son factor determinante, lo que les daráì el
pase parea aparecer en la boleta electoral el próximo año, pero, ni las
encuestas o redes sociales dan candidaturas, quizá puedan servir de
publicidad, pero nada más.
Que si sutanito lleva puntos a favor, que si menganito sube poco pero
no alcanza, mentira, la realidad es que aún no hay nada para nadie.
Es grave que el sentido de las encuestas se desvirtúe, que no falten los
personajes que paguen documentos a modo para hacer ruido aunque,
como dijera DON JUAN, no traigan nada en el morral.
Todavía más lamentable es que las mismas encuestadoras se presten
para filtrar a los medios y publicar en redes sociales resultados
maquillados para favorecer a quienes les contrataron.
En fin, la situación es que en estos tiempos de acelerados se debe
tener mucho cuidado con las encuestas, no todas son la verdad
absoluta, de hecho, la mayoría tienen sus asegunes, buena parte son
manipuladas tratando de confundir a la población.
Pero lo real es que hay una gran diferencia entre sondeos de opinión y
la percepción de la población.





