Grano de Arena
Juan Carlos López Aceves
A partir de tres iniciativas presentadas, dos de MORENA y una del PRI, el 24 de marzo
pasado, el Congreso del Estado aprobó por unanimidad el Decreto 66-1026, que expide
la Ley Integral de Salud Mental y Bienestar Psicosocial de Tamaulipas. Una acción
legislativa que representa un paso trascendente para atender una problemática que
crece.
La primera iniciativa fue presentada por, ARMANDO ZERTUCHE ZUANI, el 10 de junio
de 2025. Psicólogo de profesión, el diputado de la bancada guinda conoce muy bien el
fenómeno de la salud mental.
“Los problemas de salud mental han crecido exponencialmente en todas las edades,
géneros y condiciones socioeconómicas, escuchamos de forma cotidiana síntomas y
diagnósticos de ansiedad, depresión, trastornos del estado de ánimo, trastornos de la
alimentación, trastornos de la personalidad y trastorno por estrés postraumático”, afirma
ZERTUCHE ZUANI.
“En México, la depresión y ansiedad son los dos principales trastornos de salud mental,
principalmente en los entornos laborales se ve una mayor tasa de incidencia de
síntomas asociados a esta condición como fatiga crónica e insomnio, pero también es
recurrente en la población infantil, adolescente y adulta joven, quienes resultan más
vulnerables a presentar problemas de salud mental”, agrega el legislador plurinominal
de Reynosa.
Mientras que la segunda iniciativa fue presentada por PALOMA GUILLÉN VICENTE, el
30 de octubre de 2025.
“Durante muchos años, la salud mental fue un tema escondido, cubierto por silencios,
prejuicios y estigmas. Y, sin embargo, hoy sabemos que sin salud mental no hay salud
posible, ni desarrollo humano, ni verdadera justicia social”, sostiene la legisladora del
PRI.
“La realidad es clara: Tamaulipas como el resto del país, enfrenta un aumento
preocupante de casos de ansiedad, depresión, consumo de sustancias, violencias y
duelos no resueltos. Las familias viven estas crisis en silencio, sin apoyo ni orientación,
porque el sistema de salud actual no contempla estructuras sólidas ni políticas públicas
sostenidas para atenderlas”, agrega con mucha razón GUILLÉN VICENTE.
Finalmente, la tercera iniciativa fue presentada el 17 de marzo de 2026, por
VÍCTOR GARCÍA FUENTES quien, por su profesión de galeno, conoce la importancia
de contar con un ordenamiento legal en la materia.
“No debemos olvidar, que la salud mental constituye un componente esencial del
desarrollo individual y colectivo, es decir, no se limita a la ausencia de enfermedad, sino
que implica la capacidad de las personas para afrontar el estrés cotidiano, desarrollar
sus habilidades, trabajar productivamente y contribuir activamente a su comunidad”,
señala el diputado de la bancada de MORENA que representa al Distrito 10 de
Matamoros.
Al respecto, la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado, realizada por el INEGI
en 2021, señala que, el 15.4 % de la población adulta en México, presentó síntomas
de depresión, mientras que 19.3 % reportó ansiedad severa y 31.3 % sufrió ansiedad en
algún grado.
Desde mi punto de vista, la iniciativa de ley suscrita por GARCÍA FUENTES, con 93
artículos, fue la más completa y tomada en cuenta por las Comisiones dictaminadoras.
Le siguió la de ZERTUCHE ZUANI, con 62 artículos. Y la de GUILLÉN VICENTE fue la
menos robusta, con 40 artículos.
Cabe destacar que, tanto la Ley General de Salud, reglamentaria del derecho
contemplado en el artículo 4 constitucional, así como la Ley de Salud de Tamaulipas,
tienen un apartado destinado a la salud mental. Publicada el 12 de mayo pasado, la Ley
para la Atención Integral de la Salud Mental y el Bienestar Psicosocial, consta de 93
artículos y 8 artículos transitorios.
El apartado transitorio tiene un término de 90 días para que el Dr. AMÉRICO
VILLARREAL ANAYA, a través de ADRIANA HERNÁNDEZ CAMPOS, titular de la
Secretaría de Salud, instale la Unidad Técnica Estatal de Salud Mental y Bienestar
Psicosocial, así como el Consejo Estatal de Coordinación. Y 180 días para expedir el
Reglamento de la flamante ley.





