Benigno Solís/La Razón
Un águila se quedó atorada en la parrilla de un vehículo, a la altura de la caseta de cobro del libramiento poniente de Tampico, la tarde del sábado.
El ave ya no pudo emprender nuevamente el vuelo debido a que terminó lastimada.
Personal de la caseta resguardó al águila mientras llegaban al sitio elementos del cuerpo de bomberos de Tampico.
Los vulcanos arribaron minutos después para hacerse cargo del animal.
Con guantes, tomaron al ave de rapiña que mostraba desesperación al verse rodeada por varias personas.
La trasladaron a la base de la corporación donde se haría cargo del águila personal de Protección Animal.





