Por Mario Prieto.
Ella es Ana Karen López Quintana, una chica trans que radica en la zona sur de Tamaulipas, que fue contagiada de VIH a sus 19 años, y que este virus no acabó con su vida, por el contrario.
Hoy es una activista, y de las más importantes en Tamaulipas, que defiende los derechos de las personas portadoras, que hoy vive felizmente en un matrimonio igualitario, y esta es su historia que nos contó en el Podcast de “Aquí Somos” que se publica en las redes sociales de esta casa editora.
La decisión de asumir plenamente su identidad como Ana Karen comenzó a consolidarse entre los años 2003 y 2004. En aquella época, ser una persona trans en Tamaulipas equivalía a vivir bajo el constante acoso de las autoridades.
“Mi nombre de pila es José del Carmen López Quintana, cuando decido esto fue una lucha muy importante en mi vida y lo ha sido y lo sigue siendo todavía aún, más créeme que en el 2003, 2004 que nos perseguía a la policía, nos detenían constantemente, nos sacaban de todos los antros, nos sacaban de las plazas, de este eh por ser una persona trans, por traer aretitos, por traer eh ropa femenina o un maquillaje” expuso durante la entrevista.
En todo este proceso su familia fue un pilar fundamental, siempre su mamá, su papá y hermanos la entendieron, nunca la cuestionaron ni mucho menos la criticaron por este cambio que cambio la historia de su vida.
Su padre, un hombre de origen oaxaqueño a quien ella misma describe inicialmente como “machista”, terminó dándole el abrazo más cálido de aceptación y derribando cualquier prejuicio.Él, junto a su madre Ana Juana y sus hermanos, adoptó y respetó desde el primer momento su identidad y el nombre de Ana Karen.

“A la fecha me dice : Eres mi adoración, eres mi orgullo. Y gracias por existir, mi hija, porque así me dice mi papá y mi mamá. Ellos me hablan por Ana Karen, hermanos .Mi igual, mis sobrinos igual, mis cuñadas igual, soy Ana Karen y eso fue un proceso que todos lo trabajamos en el hogar, querido. Mi papá me dice que es una bendición tener una trans en la familia, por que yo siempre estoy al pendiente de ellos” dijo.
Este cobijo familiar ha sido la fuerza que le permitió a Ana Karen asumir su realidad sin temor al rechazo y construir un proyecto de vida pleno. Su transición no mermaron el lazo con sus seres queridos, quienes se convirtieron en su principal motor para salir adelante.
EL DIAGNÍSTICO: SE TE CAEL EL MUNDO AL CONOCERLO.
A finales de la década de los noventa, recibir un diagnóstico de VIH era un proceso tortuoso. No existían las pruebas rápidas de la actualidad. Ana Karen tuvo que esperar tres meses para un resultado presuntivo y hasta seis meses más para una confirmación mediante la prueba Western Blot.
“Se te cae el mundo, te ciegas… lo ves como un significado de muerte”, confiesa sobre el momento en que se confirmó que era reactiva, tras hacerse los estudios debido a los síntomas que había presentado su primera pareja.
Sin embargo, el apoyo de su familia volvió a ser el motor para salir adelante. Su padre y hermanos la cobijaron, a pesar de que estos últimos sufrieron el acoso social y laboral, llegando al extremo de que sus empresas les exigieran pruebas de VIH de manera obligatoria e ilegal por el simple hecho de convivir con ella. Ana Karen comenzó su tratamiento tomando 18 pastillas diarias
LLEGA A SU VIDA LA ASOCIACIÓN TAMAULIPAS DIVERSIDAD SEXUAL VIHDA TRANS.
El activismo de Ana Karen nació de la indignación y la necesidad de sobrevivir. En el año 2004, las personas con VIH en Tamaulipas debían ingresar a listas de espera para recibir medicamentos, aguardando prácticamente a que otro paciente falleciera para ocupar su lugar.
“Dije, no, tenemos que luchar, tenemos que alzar la voz, si no nos vamos a morir”», relata. Esa urgencia la llevó a unirse al Frente Nacional de Personas con VIH en México, marchando en Ciudad Victoria y en la Ciudad de México para exigir tratamientos para niños, mujeres, la población LGBT y la comunidad trans. Gracias a esa presión civil, se logró la creación de cinco CAPASITS (Centros de Atención para la Prevención y Atención del SIDA e Infecciones de Transmisión Sexual) en el estado de Tamaulipas.
Para formalizar y dar estructura a esta lucha, el 2 de diciembre de 2009 nació la asociación civil Tamaulipas Diversidad Vihda Trans, donde no sólo se regalan condones, sino también se apoyan a personas en condiciones de Sida, también se aplican pruebas rápidas para que puedan contar con un diagnóstico y buscan que se respeten los derechos de las personas portadoras.
Su liderazgo la llevó a convertirse en la primera mujer trans en integrar la mesa de trabajo del Consejo Nacional de VIH, incidiendo directamente en la toma de decisiones sobre políticas de salud y la reducción de la toxicidad de los medicamentos distribuidos en el país.
EL AMOR Y SU DERECHO A SER FELIZ.
Ana Karen es una firme defensora de que el VIH no anula los derechos reproductivos, sexuales ni el derecho a la felicidad de las personas. Desde hace 15 años comparte su vida con Celso, su esposo, con quien contrajo matrimonio hace 6 años. Celso, quien es abogado y no porta el virus (formando una pareja serodiscordante), se ha convertido en su compañero de vida y de batallas legales.
“Celso es la persona que me mantiene fuerte para seguir adelante… somos un equipo, muéganos los dos juntos”, expresa con una mirada llena de felicidad.
Ana Karen no solo ha sobrevivido a una de las pandemias más estigmatizadas de la historia moderna, sino que se ha convertido en el faro de esperanza y en la voz de miles de personas portadoras y de la comunidad LGBT en este estado.
Con 29 años viviendo con el virus, su diagnóstico es claro: vive con VIH, pero nunca ha desarrollado la etapa de SIDA, manteniendo una vida plena y saludable gracias a la disciplina, la buena alimentación y el apego a sus antirretrovirales.
LA FRASE
Mi papá me dice :Eres mi adoración, eres mi orgullo. Y gracias por existir, mi hija, porque así me dice mi papá y mi mamá.
CAJA
PREGUNTAS DE BOTE PRONTO.
1.- ¿ Qué piensas cuando escuchas el nombre de Ana Karen López?
Respuesta Fuerza. Fuerza y lucha. B y H. Vida.
2.- VIH
Respuesta: Vida.
3.- Tú mamá y tu papá, ¿Qué piensas de ellos?
Respuesta : Pues Ana Juana es una mujer guerrera y Romualdo es un hombre luchista, campesino que me enseñó que hay que seguir adelante ante cualquier adversidad de la vida.
4.- ¿ Celso, tu esposo? .
El es actualmente es una persona que me mantiene fuerte para seguir adelante, es una persona con la que hoy tengo un proyecto de vida y que estamos juntos en esta lucha y creo que el tener a Celso en mi vida es lo más importante para mí.
5.- Preservativo.
Respuesta: Es muy elemental en tu vida sexual para un embarazo no deseado y una evitar infecciones.
6.- ¿Eres feliz?
Respuesta : Mucho. La felicidad es lo que me marca muchísimo en mi vida y cree que es lo que me mantiene eh vigente y fuerte para seguir adelante.
7.- ¿En este momento de tu vida te arrepientes de algo?
Respuesta: No, yo siempre he dicho que nunca hay que arrepentirse de las cosas que tú haces.





