INTERIORES/Carlos López Arriaga
Cd. Victoria, Tam. Tercer campeonato mundial de soccer en México, de nuevo entre
llamaradas, parte esencial de nuestro inevitable subsuelo emocional.
El 31 de mayo de 1970, el abucheo fue mayúsculo para GUSTAVO DÍAZ ORDAZ. Estruendo de
la silbatina, largo y recurrente, que lo acompañó antes, durante y después de la declaratoria
inaugural. Condena que hermanó a más de 110 mil personas.
La televisora del primer EMILIO (el tampiqueño AZCÁRRAGA VIDAURRETA), Telesistema
Mexicano, acalló, hasta donde pudo, los micrófonos de ambiente. La operación sordina resultó
insuficiente para silenciar un repudio que hizo vibrar al Azteca y sus 100 mil toneladas de
concreto armado. Aún más notable sería el estruendo en las transmisiones de radio, por su
menor capacidad técnica para filtrar el sonido.
El partido inaugural, entre el México de DÍAZ ORDAZ y la Unión Soviética de LEONID
BRÉZHNEV, concluyó con un burocrático (y políticamente correcto) empate a cero goles. Nada
para nadie.
La silbatina contra GUSTAVO fue mayor en 1970 que en 1968, pese a que el evento olímpico
se inauguró el 12 de octubre, 10 días después de la masacre estudiantil. Diferente respuesta en
dos sucesos deportivos de carácter mundial, el primero en el estadio de la UNAM y el segundo
en el Azteca.
Acaso fuera porque en 1968, el hombre se encontraba en la plenitud del poder. Para 1970 ya
era un mandatario en declive; la gente le había perdido el miedo. Otro sol alumbraba el
firmamento priísta.
GOLES Y TRANSICIÓN
La sucesión estaba en marcha; el candidato en campaña, LUIS ECHEVERRÍA, había sido
destapado en el otoño de 1969; llevaba medio año recorriendo el país y se encaminaba hacia
una elección de mero trámite, el 5 de julio.
Cita con las urnas, apenas dos semanas después de la final futbolera, aquel 21 de junio con su
legendaria goliza de Brasil a Italia, desenlace con tintes de epopeya y el rey PELÉ como
protagonista central.
Previsible sería el triunfo de ECHEVERRÍA sobre EFRAÍN GONZÁLEZ MORFÍN, abanderado
del PAN: 84.32% contra 13.77% de los votos. Era un país hoy inimaginable, cuando el
Congreso de la Unión, todos los gobernadores, todos los congresos locales y el 99% de los
ayuntamientos eran del PRI. La mayoría calificada, como norma natural.
Las crónicas coinciden en que la hiperactividad y extroversión de LUIS eclipsaban a un
GUSTAVO, para entonces, retraído, enfurruñado, preso de rencores y delirios persecutorios.
Entre la soledad del poder, la infelicidad, la ceguera como una metáfora de la incapacidad para
entender el mundo. Paranoico, conspirativo, añadiría FABRIZIO MEJÍA en su biografía
novelada “Disparos en la oscuridad”. (https://x.gd/KUrFn).
El abucheo de 1970 tenía también por antecedente la crisis de un modelo desarrollista que
mostró cuarteaduras desde el lopezmateísmo, con el movimiento ferrocarrilero, las huelgas
médicas y los levantamientos armados en la sierra de Guerrero.
HOYANCO FINANCIERO
Pasaron apenas 16 años y el campeonato volvió a tierras mexicanas en 1986. Bajo el gobierno
de MIGUEL DE LA MADRID, la crisis ya no era política, sino profundamente económica. La
inconformidad ardía en los bolsillos, tras un ciclo largo y perverso de inflación, fuga de capitales
y devaluaciones trepidantes.
La paridad lo dice todo. Durante el Mundial de 1970, el dólar estaba a $12.50. Para 1986 valía
$551.50. Y se trataba de viejos pesos que, en el valor actual, equivaldrían a 12 mil 500 y 551
mil 500 nuevos pesos, respectivamente.
Apenas 8 meses atrás, la capital mexicana se había estremecido con el terremoto del 85, del
que DE LA MADRID cargó con ese estigma de mediocridad y tibieza que lo acompañó para
siempre, por no dar la cara en las primeras horas y días de la tragedia. La rechifla fue tan
potente que su discurso inaugural resultó inaudible.
Ambos campeonatos arrancaron un 31 de mayo. El de 1970 duró 22 días, hasta la final del 21
de junio. El de 1986 ocupó 30 días (¡un mes!) para concluir el 29 de junio.
Aumentó el número de participantes: 16 en 1970, divididos en 4 grupos de 4 equipos que en
total jugaron 32 partidos. El de 1986 albergó a 24 equipos, en 6 grupos de 4 selecciones y
comprendió 52 encuentros.
También el número de sedes. El de 1970 se distribuyó en 5 estadios: el Azteca, de la capital; el
Jalisco, de Guadalajara; el Cuauhtémoc, de Puebla; el Nou Camp, de León; y la Bombonera, de
Toluca.
En 1986, a esos 5 anteriores se añadieron 7 más, para hacer un total de 12. Estos son: el
Olímpico, de la UNAM; el Neza 86, de Ciudad Nezahualcóyotl; el Corregidora, de Querétaro; el
municipal, de Irapuato; el Tres de Marzo, de Guadalajara; y dos de Nuevo León: el
Universitario, de San Nicolás, y el Tecnológico, de Monterrey.
FORCEJEO BINACIONAL
El mundial del presente 2026 empieza este jueves 11 de junio con el partido México-Sudáfrica y
culmina el 19 de julio, superando todas las cifras. La sede se reparte en tres países (México,
Estados Unidos y Canadá); será el más largo de la historia (39 días), con el mayor número de
selecciones (48), partidos (104) y ciudades (16).
Se jugarán 13 en México, 13 en Canadá y 78 en Estados Unidos. La final será el domingo 19
de julio en el MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva Jersey, EEUU. Decisión muy
cuestionada por ser un recinto sin techo, expuesto a las veleidades del clima.
Zona, además, de difícil acceso. Por el puro traslado de ida y vuelta, mucha gente gastaría en
boletos de tren y camión arriba de $100 dólares. Igual, la zona hotelera es evaluada como
insuficiente y cara.
No habrá esta vez silbatinas del público contra quien ocupa la Presidencia de México. A
diferencia de GUSTAVO y MIGUEL, CLAUDIA anunció desde noviembre de 2025 su decisión
de no asistir al estadio ni dar lectura al discurso inaugural, argumentando austeridad
republicana.
Obsequió su boleto (el 001) a una joven futbolista de nombre YOLETT CERVANTES
CUAQUEHUA, oriunda de Zongolica, Veracruz, explicando el gesto como una oportunidad real
de inclusión social “capaz de transformar vidas”.
Para México nunca ha sido fácil el papel de anfitrión deportivo, si vemos la película completa y
observamos en su conjunto los eventos de 1968, 1970, 1986 y 2026. El desafío actual habrá de
transcurrir mientras se renegocia el Tratado de Libre Comercio, entre un clima de violencia
criminal, plantones magisteriales y un presidente vecino (TRUMP) en terca y recurrente
hostilidad. Más que una circunstancia aislada, asoma como un patrón de conducta.
Columnas anteriores:
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