Cynthia Gallardo
La Razón
A poco más de un año de la crisis hídrica que puso en riesgo el abasto de agua para miles de familias en el sur de Tamaulipas, la Mesa Ciudadana del Agua (MCA) abrió un espacio de diálogo con estudiantes, especialistas y autoridades para reflexionar sobre las lecciones aprendidas y los retos que aún enfrenta la región.
Durante un conversatorio realizado en la Universidad del Noreste (UNE), representantes del Gobierno del Estado, COMAPA Sur, iniciativa privada, academia y sociedad civil coincidieron en que la emergencia de 2024 dejó una enseñanza clara: el cuidado y la gestión del agua requieren la participación de todos los sectores.
El encuentro reunió al secretario de Recursos Hidráulicos para el Desarrollo Social de Tamaulipas, Raúl Quiroga Álvarez; al gerente general de COMAPA Sur, Francisco J. González Casanova; así como a integrantes de la Mesa Ciudadana del Agua y representantes del sector empresarial y educativo.
Durante el diálogo se dio a conocer que la crisis obligó a replantear hábitos de consumo, fortalecer la coordinación institucional y acelerar proyectos estratégicos relacionados con el abastecimiento y saneamiento del agua.
Entre los avances expuestos se encuentran acciones realizadas en el sistema lagunario, mejoras en los procesos de potabilización, atención de fugas y socavones, además del Proyecto Génesis, enfocado en el tratamiento y reúso de aguas residuales para uso industrial.
De acuerdo con los participantes, este proyecto busca liberar agua de primer uso para atender el crecimiento urbano y garantizar una mayor disponibilidad del recurso para la población.
Uno de los momentos más relevantes del conversatorio fue la participación de estudiantes universitarios, quienes plantearon inquietudes sobre fugas, desperdicio de agua, captación pluvial, reúso de aguas residuales y proyectos de innovación tecnológica orientados a enfrentar futuros escenarios de escasez.
Las preguntas y propuestas de los jóvenes permitieron vincular las experiencias vividas durante la crisis hídrica con alternativas impulsadas desde la academia para fortalecer la cultura del agua y la sustentabilidad.
La Mesa Ciudadana del Agua reiteró que el desafío hídrico no corresponde únicamente a las autoridades o a los organismos operadores, sino que exige la colaboración permanente de la sociedad, la iniciativa privada, las instituciones educativas y la ciudadanía en general.
Los integrantes del organismo subrayaron que la construcción de una región más resiliente frente a futuras contingencias dependerá del compromiso colectivo para hacer un uso responsable del recurso y mantener abiertos los espacios de participación ciudadana.





