Benigno Solís/La Razón
En Altamira, varios restaurantes registraron gran afluencia de clientes tras celebrarse graduaciones en escuelas.
Padres y alumnos acudieron a los diferentes negocios del giro tras concluir esas ceremonias en los planteles.
En las diferentes instituciones educativas, jefes de familia se aglomeraron en el exterior en espera de ingresar a los planteles.
Muchos llevaban globos y otros artículos que entregarían a sus hijos.
Ese giro, el de los regalos, también fue otro de los beneficiados por las graduaciones.
La felicidad imperaba entre quienes lograron terminar la primaria.
Después del mediodía, tras salir de las escuelas, acudieron a restaurantes del municipio para celebrar.
Algunos negocios, sobre todo de comida rápida, se llenaron de clientes rápidamente.
Lo anterior elevó de manera considerable las ventas, de acuerdo a lo expresado por el mismo personal.





