Cynthia Gallardo
La Razón
Con el propósito de fortalecer la cultura de paz y promover acciones conjuntas para prevenir la violencia, Tampico fue sede de la Reunión Informativa con Asociaciones Religiosas y Ministros de Culto, organizada por el Gobierno del Estado a través de la Dirección General de Asuntos Religiosos y Gobernabilidad Democrática para la Reconstrucción del Tejido Social.
El encuentro se llevó a cabo en la Iglesia Bethania y reunió a líderes eclesiásticos, representantes gubernamentales y autoridades municipales de la zona sur de Tamaulipas, quienes conocieron los programas, estrategias y servicios gratuitos impulsados por el Gobierno estatal para la construcción de paz y la prevención de las violencias.
En representación de la alcaldesa de Tampico, Mónica Villarreal Anaya, asistió la directora de Prevención del Delito, Elda Escobedo, quien refirió las acciones implementadas por el municipio para fomentar la convivencia pacífica y fortalecer los valores comunitarios.
Durante su participación, hizo un llamado a sumar esfuerzos entre sociedad, autoridades e iglesias para atender las causas de la violencia desde el núcleo familiar, al considerar que sus efectos impactan en todos los ámbitos de la vida social.
La reunión fue encabezada por la directora general de Asuntos Religiosos y Gobernabilidad Democrática para la Reconstrucción del Tejido Social, Arlet Fuentes Gallegos, quien presentó a los asistentes las herramientas y programas estatales orientados a la reconstrucción del tejido social y al fortalecimiento de la participación ciudadana.
Al evento acudieron además el pastor Daniel de los Reyes Villarreal; la coordinadora general de Vinculación Ciudadana del Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública, María Fernanda Sifuentes; la directora del Instituto de las Mujeres en Tamaulipas, Marcia Benavides; así como representantes de los gobiernos municipales de Tampico, Ciudad Madero y Altamira.
La jornada permitió fortalecer los vínculos entre autoridades y asociaciones religiosas, reconociendo el papel de estas últimas como aliadas en la promoción de valores, la prevención de la violencia y la construcción de comunidades más seguras y solidarias.





