Polvo del Camino/Max Ávila
La derecha avanza en Latinoamérica. Ya sabéis lo sucedido en Colombia con el triunfo de
Abelardo de la Espriella autollamado “el tigre”, quien en singular combate venció al izquierdista
Iván Cepeda con escaso margen de un punto equivalente a 250 mil votos. Sea que la mayoría
del país de Gabriel García Márquez se inclinó por un proyecto de nación con objetivos
capitalistas echando por la borda lo realizado por el actual presidente Gustavo Petro.
El hecho desde luego, fue festejado por Trump presumiendo que Espriella ganó por el apoyo
otorgado por su no muy agradable personita, por lo tanto, Colombia estará más cerca de EU
uniéndose en este sentido a Bolivia, Argentina, Honduras, Chile, El Salvador, Paraguay y Costa
Rica entre otras naciones que rinden honores a la bandera de las barras y las estrellas. Y deje
que, aunque con situaciones especiales, Venezuela y Cuba están en modo de perder su
autonomía de forma salvaje ante el imperialismo.
Usted preguntará, “¿y qué jijos importa lo que pase fuera de México?”. La respuesta es
elemental de toda elementalidad tomando en cuenta que los gringos aprovechan los errores,
excesos y locuras de los regímenes de la 4T (federal y estatales), para impulsar a los grupos
que no cejan en su empeño de desprestigiar al supremo gobierno y a su titular al considerar
que beneficiar a las clases populares perjudica el progreso empresarial. Por ello no extrañan
las controversias, enfrentamientos y demás, del poder con representativos de la iniciativa
privada que se resisten a perder los privilegios otorgados por el PRIAN. El caso relacionado
con Ricardo Salinas se convirtió en escándalo porque así convenía a dicho individuo en el
objetivo de “doblar” al SAT sometiéndolo a sus intereses. No resultó como deseaba, pero dolido
por su fracaso exhibió a la 4T como autoritaria, y lo sigue haciendo utilizando los medios de
comunicación de su propiedad, principalmente los televisivos.
El personaje en cuestión está convertido en símbolo de los conservadores. Es de los que
acuden a eventos especiales en Washington, es decir, tiene la anuencia de Trump para
emprender aventuras políticas. Son públicas sus pretensiones de participar en la próxima
contienda presidencial y es claro que desde ahora cuenta con el respaldo gringo. En este
sentido ni como negar, por ejemplo, que crea sus propios escenarios dentro del mundial de
fútbol para hacerse propaganda y como el tipo tiene su lado amable y simpático no han sido
pocas las personas caídas en sus redes, sobre todo de la clase media pa’ arriba.
Lo anterior no pasa desapercibo para Morena. Es razón de las medidas tomadas respecto de
los candidatos a cargos de elección del venidero año a quienes quiere limpiecitos por dentro y
por fuera, algo muy difícil de lograr sabiendo que el partido se alimenta de mucha basura del
PRIAN. Tal problema está pesado de solucionar, así que habrá que soportar la carga hasta
quien sabe cuándo. He aquí el riesgo de que la derecha recobre espacios en preparación del
asalto al próximo sexenio. Dios nos libre. Usted dirá que es muy remoto y pue-que tenga razón,
aunque recordemos que suponíamos larga vida a regímenes de izquierda como Chile o Bolivia.
En el primero asesinaron a Salvador Allende en el segundo Evo Morales sigue siendo
perseguido por la reacción y al punto de prisión. Recordéis que México le dio asilo en los
tiempos de AMLO.
Las circunstancias que transcurren parecen ser inmejorable oportunidad para derrotar y
derrocar a las fuerzas progresistas de América Latina. En el intento aparece nuestro país como
“la cereza del pastel” para los conservadores internacionales. Es aquí donde Doña Claudia
debe endurecer decisiones para seguir siendo confiable y uno de los desafíos lo representa la
entrega de Rubén Rocha Moya o al menos sembrar las condiciones para que el ex gobernador
se ponga en manos de la justicia vecina. Ya se habla de que el sinaloense podría cruzar la
frontera y enfrentar los presuntos delitos de que le acusan. Vamos a ver qué sucede antes del
día ultimo del presente mes que es cuando vence el plazo.
Y hasta la próxima.





