Por Staff
La Razón
Tras los sismos del 24 de junio, miles de familias iniciaron la búsqueda de sus seres queridos en un escenario de apagones masivos y colapso en las telecomunicaciones en toda la zona norte del país.
El Comité Internacional de Rescate estima que cerca de 50,000 personas continúan desaparecidas bajo los escombros de estructuras colapsadas en La Guaira y Caracas, al corte de este martes 30 de junio.
Los registros ciudadanos en redes sociales se convirtieron desde las primeras horas en la vía principal para localizar desaparecidos, según reportaron las agencias AP y Reuters desde los primeros días de la emergencia.
En pocas horas tras los sismos surgieron al menos cuatro sitios web de origen civil, gratuitos y sin fines de lucro: desaparecidosterremotovenezuela.com, venezuelatebusca.com, venezuelareporta.org y terremotovenezuela.com.
El ecosistema digital se amplió con TerremotoVenezuela.com, para mapeo de daños; Yummy SOS, para reportes estructurales; Red Venezuela Activa, para coordinación de voluntariado, y CIVIS Venezuela, con atención integral por WhatsApp.
La plataforma Desaparecidos Terremoto Venezuela se presenta como una herramienta ciudadana y no partidista, creada para centralizar reportes y facilitar el contacto entre familiares dentro y fuera del país.
Para registrar un caso, el sitio solicita el nombre del individuo y el lugar donde fue visto por última vez, en un proceso que toma menos de un minuto sin necesidad de crear una cuenta.
El formulario permite adjuntar fotografía, edad, descripción física, ropa que vestía y rasgos particulares; la plataforma aclara que no gestiona donaciones monetarias ni verifica los datos publicados.
Al corte de una medición previa, 32,351 personas habían sido reportadas como desaparecidas; de ellas, 30,600 seguían sin contacto, mientras que 1,751 ya habían sido ubicadas y sus registros actualizados.
Venezuela Te Busca opera con un formulario más detallado que solicita cédula de identidad, edad, género, última ubicación conocida por estado y sector, y fecha aproximada del último avistamiento.
La plataforma permite filtrar por estado venezolano y cuenta con un apartado específico de Localizadas, donde se publican los casos ya resueltos para evitar duplicidades en las búsquedas activas.
La inclusión de una fotografía reciente y clara es considerada fundamental en ambas plataformas, ya que aumenta de forma considerable las probabilidades de que alguien reconozca a la persona reportada.
Las plataformas ciudadanas operan sin moderación ni equipo responsable identificado públicamente, lo que implica riesgos de datos erróneos, registros duplicados o información incompleta en una emergencia de esta magnitud.
En el frente oficial, el Gobierno venezolano adaptó la aplicación VenApp, originalmente creada para atención de servicios públicos, como herramienta de reporte de emergencia para desaparecidos y daños en viviendas.
A través de VenApp, los ciudadanos envían información directamente al Estado Mayor de Emergencia creado tras los sismos, lo que permite orientar los recursos hacia las zonas con mayores necesidades.
En plataformas como X, Facebook e Instagram circulan cientos de publicaciones con fotografías, números de contacto y mensajes de familiares que buscan información sobre personas desaparecidas.
A nivel internacional, Ecuador habilitó una línea de emergencia por WhatsApp para ciudadanos con familiares en Venezuela, mientras la Cruz Roja activó sus servicios globales de búsqueda familiar mediante correos y teléfonos especializados.
El 29 de junio, Delcy Rodríguez anunció un comité de inspección integrado por instituciones públicas, organizaciones de ingeniería y universidades, con un sistema de semáforo rojo, amarillo y verde para evaluar edificios afectados.
La plataforma venezuelatebusca.com reporta más de 46,000 desaparecidos registrados, y fotos de niños, ancianos y parejas con sus nombres y números de contacto inundan las redes sociales en una corriente que no cesa.
Las organizaciones humanitarias recomiendan utilizar únicamente las plataformas habilitadas y los canales de la Cruz Roja, siguiendo convocatorias de organismos reconocidos para garantizar que la ayuda llegue a las zonas afectadas.





