Óscar Figueroa
Expreso La Razón
Ante la magnitud del derrame de hidrocarburo
detectado en el río Pánuco, especialistas
señalaron la urgencia de implementar el Plan
Nacional de Contingencia.
Este mecanismo busca la coordinación de
Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Agencia de
Seguridad de Energía y Ambiente (ASEA) para
frenar el avance del contaminante mediante la
colocación de muros flotantes y el uso de
aspiradoras industriales.
El licenciado en temas ambientales, Eduardo
Cavazos Gómez, explicó que estas acciones
detendrán la expansión del crudo. Asimismo,
recomendó el uso de bacterias para la
eliminación de residuos e instó a los pescadores
afectados a interponer denuncias formales ante la
línea de atención de Pemex (800 52 26 363) para
la reclamación de indemnizaciones, además de
advertir sobre la alta toxicidad del material.
“Un litro de petróleo contamina un millón de litros
de agua. Entonces, imagínate lo fuerte que es el
petróleo, por lo cual pues a la ciudadanía se le
debe exhortar a que no tenga contacto porque es
muy contaminante”, declaró Cavazos Gómez.
Por su parte, los trabajadores que cruzan el río de
forma diaria confirmaron la presencia del
combustible desde mediados de la semana y
señalaron un fuerte olor a hidrocarburo en la
zona.
Las afectaciones alcanzaron también a las
personas que viajan hacia los municipios vecinos
para cumplir con sus jornadas laborales.
“Vivo en la unidad deportiva de Madero, pero yo
vengo a trabajar todos los días y ayer había
mucha aceite, estaba en un barco y de ahí estaba
todo derramado y ahorita huele”, declaró la
señora Verónica Alejandra, empleada de un
restaurante en Pueblo Viejo que atraviesa el río
Pánuco en lancha cada día.
La contingencia ambiental mantiene en alerta a la
zona conurbada y la densa mancha negra se
localizó a la altura de la Terminal Marítima
Madero y, de acuerdo con los primeros informes,
no se descarta
que el origen provenga de una embarcación.
Pescadores locales, señalaron que el
hidrocarburo ya afecta la captura de especies en
el canal de navegación y en las escolleras, lo que
generó temor por el impacto económico en el
sector.
En la Refinería Francisco I Madero, se han
instalado trampas para evitar que los residuos
petrolíferos terminen en el río Pánuco.
A pesar de que elementos de la Secretaría de
Marina se encargaron de hacer los análisis
trabajos de limpieza, hay rocas y una gran
cantidad de botellas de plástico manchadas de
aceite.





