ENROQUE/JOSÉ LUIS HERNÁNDEZ CHÁVEZ
A mes y medio de que arranque formalmente el proceso electoral de 2027, en el que se renovarán los Ayuntamientos y diputaciones, el único municipio del sur en el que existe un escenario favorable para la 4T de cara a la elección del año entrante es el de Altamira.
El liderazgo político construido por el alcalde Armando Martínez Manríquez ha borrado del mapa a los integrantes de los partidos de oposición y creado una circunstancia propicia para que Morena continúe al frente del gobierno local por otros tres años.
El aún principal adversario, el PAN, no ha podido recuperar la competitividad que tenía cuando Alma Laura Amparan gobernaba el puerto industrial y la situación se ha tornado tan adversa para el albiazul, que su operador, el ex alcalde Juvenal Hernández llanos, se ha refugiado para sobrevivir en el nuevo partido Construyendo Solidaridad y Paz, ahora denominado PAZ, para no quedarse fuera del reparto de posiciones.
Igual que Acción Nacional, el dirigente estatal del Verde Ecologista, Manuel Muñoz Cano, está tratando de llevarse a Ciro Hernández para reforzar sus filas, a pesar de que está consciente de que con el ex diputado nunca se sabe, a veces coquetea para un lado, luego finta para el otro y a la hora de la hora termina poniéndose la casaca de la agrupación que mejor le garantice la victoria y acepte sus condiciones, como lo hizo el 2024.
Sin enemigo al frente que le pelee al tú por tú la plaza política, Martínez Manríquez tiene prácticamente asegurada la candidatura de diputado federal por el 06 distrito electoral con cabecera en el Mante y todo indica que el año entrante el jefe edilicio terminara sumándose a la fuerza morenista del palacio legislativo de San Lázaro.
En Madero, en cambio, existen dudas sobre quién será el candidato de Morena a la presidencia municipal, si el alcalde Erasmo González, que ya levantó la mano para buscar la reelección o el diputado federal Adrián Oseguera, las dos principales cartas con las que cuenta el instituto político para evitar el regreso de Acción Nacional con Carlos Fernández Altamirano, que quiere repetir, o el médico Francisco Castañeda Cruz.
Quién gane la encuesta será el elegido para disputar la alcaldía y el que ocupe el segundo lugar, será designado candidato a diputado local por el 20 distrito.
El Verde Ecologista, como y es del dominio público, parece que se ha propuesto entrarle a la competencia con Andrés Zorrilla Moreno, ex edil que dejó un desastre tras su primera gestión, que ahora dividirá en tres los votos para favorecer a la 4T y conservar la voz y el voto en el próximo cuerpo de gobierno con un asiento de representación proporcional.
Si el PRI decide participar, la única que aseguraría al tricolor más sufragios es la regidora Mayra Ojeda, la voz crítica de mayor fuerza de la actual administración, en la que la mayoría del resto de los regidores de los partidos opositores parece que enmudecieron.
En Tampico la situación es similar a la de la urbe petrolera.
Cabe señalar, sin embargo, sacar a Morena del palacio municipal no será fácil, como algunos panistas suponen.
No obstante que la presidenta Mónica Villarreal no ha respondido a las expectativas populares, la marca política de Morena sigue siendo muy fuerte y el hecho de que el gobierno del Estado este en poder del mismo partido político representa siempre una ventaja para los abanderados del partido oficial.
Los enterados auguran por ese motivo que la disputa de la presidencia tampiqueña será reñida, al grado de que no sorprendería que se decidiera por una diferencia menor y que quien sea al final de cuentas el elegido tendrá que sacar 82 mil 384 sufragios que fue la suma obtenida por la actual alcaldesa.
Aunque si se toma en cuenta el voto de castigo que siempre conlleva el ejercicio de del gobierno, él contendiente que logre una votación de 72 mil boletas podría resultar suficiente para adjudicarse el triunfo electoral.
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