José Luis Rodríguez Castro Expreso La Razón
La zona sur de Tamaulipas recibió 36.29 millones de dólares en remesas durante el primer trimestre de 2026, una disminución de 5.08 millones de dólares —12.3 por ciento— respecto al mismo periodo de 2025, cuando captó 41.37 millones de dólares. El descenso alcanzó a Tampico, Ciudad Madero y Altamira, de acuerdo con estadísticas del Banco de México.
Tampico registró 21.46 millones de dólares entre enero y marzo de 2026, por debajo de los 24.89 millones de 2025 y de los 23.40 millones de 2024, según la misma fuente.
La caída de 3.43 millones de dólares representó, de acuerdo con cálculo de este medio, cerca de siete de cada diez dólares perdidos por la zona sur en el periodo.
Altamira mostró una tendencia similar: pasó de 10.04 millones de dólares en 2024 a 9.91 millones en 2025 y 8.89 millones en 2026, acumulando dos años consecutivos a la baja, de acuerdo con el Banco de México.
Ciudad Madero, el municipio con menor volumen de los tres, subió de 6.44 a 6.57 millones de dólares entre 2024 y 2025, pero descendió a 5.94 millones en el primer trimestre de 2026, una baja cercana al 9.5 por ciento anual, según la misma fuente.
En conjunto, los tres municipios captaron 39.88 millones de dólares en el primer trimestre de 2024, 41.37 millones en 2025 y 36.29 millones en 2026, de acuerdo con datos oficiales. Con base en esas cifras, este medio calculó que Tampico concentra alrededor del 59 por ciento de las remesas de la zona sur, Altamira el 24.5 por ciento y Ciudad Madero el 16.4 por ciento.
LA DESACELERACIÓN COMENZÓ HACE TRES AÑOS
Aunque la caída en la zona sur es clara al inicio de 2026, el comportamiento de las remesas en Tamaulipas responde a una tendencia de mayor plazo.
En el primer trimestre de 2023 la entidad recibió alrededor de 253 millones de dólares, frente a 228.1 millones en el mismo periodo de 2026 —una diferencia de casi 25 millones de dólares, equivalente a una reducción cercana al 10 por ciento—, de acuerdo con el Banco de México.
Jorge Pérez, catedrático e investigador de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, advierte que se trata de una desaceleración y no de un fenómeno aislado.
“Lo que estamos observando es una desaceleración. Si se compara el primer trimestre de 2023 con el primer trimestre de 2026, sí existe una disminución cercana al 10 por ciento en las remesas que recibe Tamaulipas”, explicó.
El especialista atribuyó el fenómeno al menor dinamismo de la economía estadounidense, donde una menor generación de empleos reduce la capacidad de los migrantes para enviar recursos.
“Estados Unidos no está creciendo al ritmo de años anteriores. Si disminuye la generación de empleo, también disminuyen los ingresos de los trabajadores y eso termina reflejándose en las remesas”, señaló.
Añadió que el endurecimiento de la política migratoria y el incremento en los costos de los envíos formales también inciden en la pérdida de dinamismo.
“Muchos migrantes buscan hacerse menos visibles. Algunos prefieren guardar el dinero y entregarlo cuando vienen a México o enviarlo por otros medios, lo que también impacta el flujo registrado por los canales formales”, comentó.
El investigador advirtió que la recuperación dependerá de la evolución económica de Estados Unidos y de la certidumbre en la relación comercial bilateral.
“Si se logra dar certeza a la inversión y a la relación comercial con Estados Unidos, el próximo año podría observarse una recuperación. Mientras prevalezca la incertidumbre, el crecimiento seguirá siendo limitado y eso también afecta a las remesas”, concluyó.
UNA FUENTE DE INGRESOS PARA MILES DE HOGARES
Para miles de familias tamaulipecas, las remesas cubren alimentos, medicamentos, educación, servicios básicos y mejoras en la vivienda, por lo que una reducción en ese ingreso se refleja en el consumo de los hogares y, de forma indirecta, en comercios y prestadores de servicios locales.
Aunque el sur de Tamaulipas no está entre las regiones más dependientes de las remesas en el estado, la caída registrada en el primer trimestre de 2026 muestra que el menor dinamismo económico en Estados Unidos también empieza a sentirse en la economía regional, de acuerdo con los datos del Banco de México y el análisis de Pérez.





