Sesgos y más/Mario Prieto.
En México, el uso del teléfono celular dentro del salón de clases se ha convertido en un desafío
cotidiano para docentes y estudiantes, se ven todos los niveles educativos,pero es más grave
las universidades.
Ya no solo es un distractor, lo utilizan para copiar, agarran la IA como acordeón para los
exámenes, todo lo quieren sacar de este bendito aparato que se ha convertido peor que en una
caja de Pandora.
De acuerdo con la evaluación PISA 2022 de la Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económicos (OCDE), uno de cada cuatro estudiantes mexicanos (25%) reconoció
que se distrae durante las clases por utilizar dispositivos digitales, mientras que el 21% admitió
que pierde la concentración debido al uso del celular por parte de sus propios compañeros.
Esto demuestra que el problema no solo afecta a quien sostiene el teléfono, sino que impacta el
ambiente de aprendizaje de todo el grupo, por lo que es algo muy grave, se tiene que ver la
manera de frenar esto en las aulas de clases.
La realidad también deja en evidencia que las prohibiciones, por sí solas, no han sido
suficientes, pues en las primarias hay operativo decomiso y en en el nivel medio superior y
superior. Hasta se castiga esto en las políticas de clase, pero les vale un cacahuate.
La propia OCDE señala que incluso en escuelas donde está prohibido el uso del teléfono
celular, alrededor del 30% de los alumnos afirma utilizarlo varias veces al día dentro del plantel.
La preocupación no es exclusiva de México ni de Tamaulipas. La UNESCO, en su Informe de
Seguimiento de la Educación en el Mundo, ha advertido que el uso excesivo de teléfonos
inteligentes dentro de las escuelas puede afectar la atención, el aprendizaje y el bienestar
emocional de los estudiantes.
Sin embargo, tampoco se trata de convertir al teléfono celular en el enemigo de la educación.
Por eso es importante que los maestros se capaciten y realicen prácticas o actividades, donde
el Tel sea un instrumento del aprendizaje y no se vea como el intruso que atenta contra la
cátedra.
Aquí el profesor tiene que renovarse, tiene que actualizarse y tomar en cuenta a las TIC
(Tecnologías de la Información y la Comunicación) en su plan de trabajo para que el Celular se
convierte en una ayuda y no en un estorbo.
Así es que tome nota y hágalo.





