A BARLOVENTO/TOMÁS BRIONES
En una jornada que transcurrió sin contratiempos, caracterizada por la calma y la participación
de la militancia, el PAN le envió un mensaje claro de rechazo al cabecismo residual.
De acuerdo con las cifras que hasta la tarde se habían dado a conocer, la fórmula integrada por
los excabecistas Gloria Garza Jiménez y César Augusto “Truco” Verástegui Ostos obtuvo una
votación cercana a tres a uno sobre la encabezada por Omeheira López Reyna y Francisco
Garza de Coss en la elección por la dirigencia estatal del partido.
Esto significa que los panistas identificados con la corriente que decidió tomar distancia del
exgobernador fueron más numerosos y mostraron mayor capacidad de movilización que
quienes todavía permanecen fieles a Francisco García Cabeza de Vaca.
La dupla derrotada la integran Omeheira López Reyna y Francisco Garza de Coss, ambos
cercanísimos al círculo íntimo de Francisco, quienes, a pesar de haber apelado a la experiencia
de la primera, no pudieron superar el rechazo que una parte importante de la militancia
manifestó en las urnas.
Aquí lo escribí en varias ocasiones: la de este domingo era una elección entre dos vertientes
políticas dentro del PAN, que se debatían entre seguir sujetas al control de Francisco a través
del cabecismo residual que persiste en el Congreso y en el Comité Directivo Estatal, o marcar
distancia para intentar regresar a los orígenes del partido.
La realidad es que tanto Gloria como “Truco”, así como Omeheira y Garza de Coss, fueron
colaboradores cercanos de Cabeza de Vaca y ocuparon cargos durante su gobierno.
En el caso de Verástegui y de Omeheira, ambos formaron parte de los equipos de confianza de
Francisco y de su esposa Mariana, tanto en el gobierno como en el DIF.
Los números conocidos ayer mostraron que la fórmula de Gloria y “Truco” obtuvo 2 mil 800
votos contra 756 de la integrada por Omeheira y Garza de Coss, lo que equivale a un triunfo
claro de casi tres a uno.
Claro que falta esperar la declaración oficial del órgano interno correspondiente y el
reconocimiento de la derrota por parte de los cabecistas residuales ante los cabecistas
arrepentidos, pero en los hechos el resultado luce firme.
El resultado debe interpretarse como un mensaje de rechazo al cabecismo residual, sí, pero
también como la intención de darle un giro al rumbo del partido a partir de este año.
El PAN tamaulipeco vive una larga racha de derrotas electorales y un debilitamiento político
desde que Luis René “Cachorro” Cantú fue colocado al frente del partido por Francisco e
Ismael García Cabeza de Vaca.
Pese a su desastrosa gestión, fue sostenido ahí a costa de la seriedad del partido y de
oportunidades perdidas para muchos panistas que fueron desplazados durante el gobierno
pasado.
El principal reto que tienen ahora Gloria y “Truco” es devolverle al PAN la mística de triunfo,
fortalecer el respaldo de la militancia, volver a los orígenes y recuperar la condición ganadora
que durante años distinguió al partido.
Otro desafío será convencer a los panistas y a la sociedad de que realmente representan una
corriente que ya se independizó del cabecismo —del que formó parte— y de que su llegada a
la dirigencia estatal del PAN no es una versión atenuada de la cofradía que secuestró al partido
durante el sexenio pasado para beneficio de unos cuantos.
Mientras llega el momento de ver cómo Gloria y Verástegui imprimen su sello personal a la
conducción del partido, habrá que darles el beneficio de la duda hasta comprobar que,
efectivamente, se distanciaron del cabecismo y representan una alternativa diferente, viable e
incluyente para el panismo tamaulipeco.
LAS OBRAS QUE CUENTAN UNA HISTORIA DE MADERO
Mientras en otros municipios la obra pública avanza al ritmo que permiten los presupuestos, en
Ciudad Madero algo llama la atención.
En apenas unos días comenzaron diez pavimentaciones, se entregaron dos espacios
deportivos y el gobierno municipal mostró el alcance del tercer paquete de obras de este año.
El municipio dispone, por primera vez, de un presupuesto superior a los mil millones de pesos y
destinó 245 millones a infraestructura.
Ese fue un compromiso que hizo desde el inicio de su administración el alcalde Erasmo
González Robledo y que hoy se nota en la ciudad.
Las calles que hoy están en construcción llevan consigo drenaje, redes de agua potable,
banquetas y otros servicios que durante años esperaron una intervención integral.
Esa capacidad financiera explica una parte de la historia y pasa también por la buena relación
que Erasmo González Robledo ha construido con el gobernador Américo Villarreal Anaya.
El respaldo del Gobierno del Estado ha permitido acelerar proyectos y mantener un ritmo de
inversión que difícilmente podría sostener un municipio por sí solo.
Ahí están la rehabilitación del campo de fútbol de la colonia Hipódromo y la nueva cancha de la
Secundaria Técnica No. 4.
Ese tipo de obras ayudan a entender hacia dónde apunta la administración local: atender
rezagos en las colonias y recuperar espacios que forman parte de la vida cotidiana de miles de
familias.
Ahora el reto será conservar ese ritmo de trabajo y entregar cada proyecto con la calidad
prometida.
Ese será el parámetro con el que los ciudadanos juzgarán a la administración maderense,
especialmente cuando llegue el momento de evaluar la continuidad en 2027.
abarloventotam@gmail.com





