Sesgos y Más/Mario Prieto
Hoy los jóvenes del nivel preparatoria y universidad ha hecho una co dependencia de su celular, en ellos se perdió la cultora de ver el noticiero en la tele y no saben lo que significa comprar el periódico para leerlo e informarse de los hechos que acontecen en su zona.
Esta es una realidad que ha detonado que hoy sea más fácil ser víctimas de las llamadas Fake News o noticias falsas.
Las redes sociales se han convertido en la principal fuente de información para millones de adolescentes y universitarios.
TikTok, Instagram y YouTube dejaron de ser simples plataformas de entretenimiento para transformarse en espacios donde se habla de política, salud, economía, historia y ciencia, el punto es que es muy fácil desinformar.
Los datos suenan muy preocupantes : Una investigación dirigida por Wineburg encontró que el 82% de estudiantes de secundaria fue incapaz de distinguir entre una noticia periodística y un anuncio publicitario en internet, jóvenes que están por llevar a la prepa y la universidad, y que seguramente van a seguir arrastrando esta deficiencia que a futuro será un mega
problema.
La UNESCO también lanzó una señal de alerta. En una encuesta internacional realizada en 2024 encontró que el 62% de los creadores de contenido digital reconoce que no verifica rigurosamente la información antes de compartirla, mientras que el 73% manifestó que necesita capacitación para aprender a verificar datos.
Y esto demuestra que en la red abundan mentiras disfrazadas de verdades y esa chatarra digital es precisamente la que consume este mercado estudiantil no solamente de Tamps sino de Mexico y de todo el mundo..
El Reuters Institute de la Universidad de Oxford confirma esta transformación. Su Digital News Report 2024 documenta que los jóvenes consumen cada vez más noticias a través de plataformas como TikTok y YouTube.
Y el informe señala que casi seis de cada diez personas (59%) están preocupadas por saber qué es real y qué es falso en internet cuando consumen noticias.
No se trata de satanizar a las redes sociales. Sería absurdo. Quizá el gran reto de la educación ya no sea enseñar a memorizar fechas, fórmulas o conceptos, eso ya está obsoleto en un mundo digitalizado.
El reto es que preparen a los futuros profesionistas a tener un pensamiento crítico y que tengan las bases de para cuestionar la credibilidad de lo que consumen, que no sólo se vayan envueltos en la practicidad del acceso al celular y la instantaneidad de la información.
Así es que tomen nota y hasta pronto.





