Polvo del Camino/Max Ávila
La columneja fue escrita antes del juego México – Inglaterra, así que ni idea de lo que pudo
suceder durante el mismo y en las horas posteriores. Desde luego deseamos que las pasiones
hayan sido contenidas y no lamentar tragedia semejante o peor, a la ocurrida tras el encuentro
con Ecuador. Al respecto llama la atención las medidas adoptadas por las autoridades
(“después de ahogado el niño”), incluyendo la asistencia de solo 25 mil personas al Ángel de la
Independencia, nada comparable con el millón y pico de la vez anterior. Del mismo modo la
prohibición de venta de alcohol desde los primeros minutos del domingo, no aplicable al interior
del estadio donde significa fabuloso negocio y aditivo inmejorable a la violencia. Y ni modo que
sea invento. Cuando se moleste usted leyendo estas líneas sabremos si hubo respeto a tales
disposiciones. Ojalá la locura producida por el evento no produzca más daño social y familiar.
Mientras tanto, oiga que mal se vieron los integrantes de la “selección nacional” al aceptar
relojes Rolex de parte de un apostador ganancioso de dos millones de dólares. Entre los más
voraces apareció Julián Quiñones, el colombiano ahora vestido de tricolor, quien hizo el coraje
de su existencia dado que la FIFA ordenó regresar el citado obsequio por violentar las reglas de
la organización. Sea que el equipo estuvo a punto de la descalificación y todo por no medir
consecuencias. No es la primera vez que los mexicas pretenden “pasarse de rosca”. Recordéis
aquel vergonzoso episodio de “los cachirules” de la sub-20 en 1988 que evitó participar en el
mundial de 1990 en Italia. Conclusión: de los buitres del espectáculo todo se puede esperar.
Sea como fuere esta “fiesta” de fútbol pasará a la historia como una de las más trágicas por la
pérdida de vidas humanas. Y todo por la complicidad del supremo gobierno incapaz de meter
en cintura a los depredadores que aprovechan la inconciencia colectiva para hincharse los
bolsillos con dinero manchado de sangre. No olvidéis los incontables hechos durante las
temporadas normales en las diversas sedes que han enlutado a incontables hogares.
Por otra parte, ojo mucho ojo con el discurso de Donald Trump durante el aniversario de la
independencia gringa este 4 de julio. Y es que destacó que su país enfrenta “el resurgimiento
del comunismo”. No se requiere mucha ciencia para imaginar que en América Latina la
advertencia está dirigida hacia el régimen encabezado por Doña Claudia siendo como es, uno
de los poquísimos que mantienen en pie la justicia a favor de las mayorías. En Brasil, por
ejemplo, el Presidente Lula Da Silva recién se declaró ajeno a las ideas marxistas: en
Nicaragua Daniel Ortega tampoco quiere hacer nada que inquiete al imperialismo. Cuba está al
borde de la hambruna que obliga a abrirse al capitalismo y Venezuela desea resolver sus
gravísimos problemas antes que rascarle “los desos” a EU. Del resto de las naciones ni hablar,
sobre todo después de los procesos electorales que favorecen a la derecha. ¿Quién queda?.
Por supuesto México cuya Jefa de Jefas mantiene el valor de enfrentarse a Trump atenida al
enorme apoyo popular que no disminuye del setenta por ciento.
Para nuestro país recicla la amenaza de combatir a los grupos “terroristas” que EU ubica en el
crimen organizado. Y con mayor razón cuando el supremo gobierno se niega a entregar a
Rubén Rocha Moya lo cual otorga argumentos para intervenir en cualquier momento al estilo de
la detención de Nicolás Maduro. Hay que esperarlo de esta u otra forma, tal cual sucedió con
“el mayo” Zambada donde ahora sabemos, hubo directa participación del FBI disfrazada de
presunto “secuestro” operado por el clan de “los chapitos”.
Ya son muchos los avisos. En este caso no faltan “analistas” que acrediten la tardanza del
operativo a las “broncas” del republicano con Irán, los desencuentros con Israel, su fracaso
como mediador en la guerra Rusia-Ucrania, incluso la celebración del mundial para no afectar
las ganancias de la mafia internacional de fútbol. El asunto es que México está en la agenda de
Trump con tamaño descaro que asemeja el juego del gato y el ratón.
SUCEDE QUE
La detención de Octavio Leal Moncada afectará a Morena. ¡Eso que-ni-qué!… Y pa ́l baile
vamos.
Y hasta la próxima.





