El Resbalón/Mario Prieto
De entrada, Enrique Meléndez busca repetir en la Secretaría General de la Sección 30 del
Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) en Tamaulipas, porque no le gusta
el trabajo que ha hecho Arnulfo Rodríguez, quien ha permitido y solapado que se pisoteen los
derechos de la raza.
Reprueba que el profe Arnulfo y su pandilla se hayan adueñado del gremio y que se la pasen
jugando con los sentimientos de los maestros que buscan una plaza o un ascenso con sus
tranzas y marranadas.
Por eso, su campaña y sus diálogos con los maestros de Tamaulipas van en una sola directriz:
el rescate de la dignidad de los catedráticos que se agrupan en este gremio. Esa es el hambre
y la sed que se tiene en este momento.
Enrique Meléndez reconoció que la exdirigente y cacique, Elba Esther Gordillo, es y seguirá
siendo su amiga (pues todos sabemos que le debe muchas cosas, entre ellas una diputación
federal), y no la negó; pero sí aclaró que en este proyecto ella no tiene nada que ver, ya que se
trata de un proyecto personal.
Su formación política está en el sur y, precisamente, es aquí donde ha demostrado tener mucho
músculo, y eso que algunos andan tapados por miedo y por el acoso que viven, aunque le
brindan todo su respaldo.
Y andan de tapados precisamente porque la palomilla de don Arnulfo se dedica a andar a la
caza de los que no coinciden con su proyecto (que ya son muchos) y les aplica una
persecución como si fueran unos delincuentes. Meléndez se comprometió a terminar con las
represalias y con estas viejas prácticas.
Al ver el movimiento que se ha volcado a favor de EM, los de enfrente andan con miedo y
buscan bloquear la publicación de la convocatoria; pero el exdiputado federal amaga con no
dejarse intimidar.
Al ganar, Meléndez aseguró que no le temblará la voz ni la mano para auditar y denunciar cada
una de las pillerías que broten en el SARTEC, organismo de ahorro para los maestros, del que
reconoció que perdió la esencia para la cual nació cuando él fue dirigente por primera vez.
A Meléndez no le asustan los que representan actualmente al SNTE; por eso está seguro de
que va a jugar y de que va a ganar, le cueste lo que le cueste, y se lo decimos para que lo
sepan sus adversarios.
Enrique Meléndez buscará mejorar la calidad educativa. Además, promete que esta segunda
etapa en la dirigencia magisterial será mucho mejor que la anterior; pero su principal objetivo es
sacar a patadas a todo lo que huela a Arnulfo Rodríguez, porque esa es la principal exigencia
que le están haciendo sus compañeros maestros… y asegura que lo va a cumplir.
Esta dirigencia solo opera a favor de sus intereses personales y de sus bolsillos, y todo indica
que se va a ir, simple y sencillamente, porque los maestros señalan a don Arnulfo Rodríguez de
haberles robado hasta la dignidad magisterial.
Recuerde: ¡No se vale chillar!





